Una maestra de Gaia Democratic School, en Minneapolis, Estados Unidos, podría perder su empleo, luego que se diera a conocer que llevó a sus alumnos a un sex shop sin el consentimiento de los padres.
Los pequeños estudiantes fueron llevados a la tienda Smitten Kitten como un viaje de campo en su jornada escolar, tras una curso de educación sexual de un mes, reporta WCCO, afiliada de la cadena CNN.
Algunos padres dicen que no fueron notificados y exigen respuestas a las directivas del centro educativo privado.
Según la cadena afiliada, Lynn Floyd, padre de uno de los alumnos, envió una carta —firmada por él y su exesposa— explicando porqué sacaron a su tres niñas, de 9, 11 y 13 años, del colegio. "Sentimos que el lazo entre padre y educadora se dañó irrevocablemente", escribió.
Según Floyd, sus hijas y otros menores de edad entraron a la tienda, hablaron con el personal de Smitten Kitten y compraron productos sexuales. El hombre dijo que sus hijas quedaron traumatizadas por lo que vieron.
Jennifer Pritchett, dueña de la tienda, dijo en un comunicado que Smitten Kitten es un recurso educativo sobre la sexualidad para la comunidad: "Dejamos a discreción de los padres y sus los tutores de cuándo, y en qué capacidad, buscan recursos de nuestros educadores", dice el comunicado.
Debido a que menores entraron a la tienda, la ciudad de Minneapolis envió un inspector al local y señalaron que los menores no pueden entrar a la tienda porque hay expuesto material sexualmente explícito. No obstante, Smitten Kitten no será multado.
El Departamento de Educación dice que no tiene jurisdicción porque la escuela es privada; mientras que la dirección del plantel no se ha pronunciado sobre el tema.

