El biólogo marino, fotógrafo y explorador submarino Manu San Félix ha alertado de la degradación que están sufriendo en las últimas décadas los océanos y mares, especialmente el Mediterráneo, y de la “imprudencia” que supone que la acción humana esté transformando la composición de un elemento vital para el futuro de la vida y del planeta.

La alerta del explorador submarino, que acumula 45 años protegiendo e investigando el mundo submarino y que ha realizado cerca de 15,000 inmersiones, ha protagonizado la segunda jornada del Blue Zone Forum Innovazul 2026, un foro organizado por la Zona Franca de Cádiz y que reúne en la capital gaditana a investigadores, empresarios e instituciones ligados a la innovación y la economía azul.

Un Planeta Agua donde los océanos son desconocidos

En su conferencia, el explorador ha subrayado que los océanos continúan siendo un gran desconocido para la sociedad, a pesar de que ocupan aproximadamente dos tercios de la superficie terrestre.

Con tal extensión, ha bromeado, que las Naciones Unidas debería plantearse cambiar el nombre del planeta y, en lugar de Tierra, llamarlo Agua.

Para ilustrar la proporción real de agua existente en la Tierra, ha recordado que la capa oceánica tiene una profundidad media de unos tres kilómetros, frente a los aproximadamente 12,000 kilómetros de diámetro terrestre.

En su opinión, la falta de conciencia de la gran extensión del elemento en el planeta dificulta que se comprenda la importancia de conservarlo.

“Estamos calentando, estamos transformando su composición, añadiendo CO2, y eso es imprudente”, ha afirmado San Félix en su ponencia, en la que ha defendido la necesidad de prestar más atención al agua y a las consecuencias que puede tener alterar su equilibrio para el planeta.

Escasez de agua dulce

Ha advertido de la escasez de agua dulce, lo que lleva a la situación “extremadamente injusta” de que alrededor de 2.000 millones de personas carezcan de acceso a este recurso.

Para mostrar la importancia de los océanos para el mantenimiento de la vida ha explicado el papel de organismos microscópicos como la cianobacteria Prochlorococcus, responsable de generar una parte sustancial del oxígeno del planeta.

“¿Es entonces inteligente estar cambiando el sitio donde vive un organismo tan importante? Pues no lo es”, ha planteado.

Un planeta sano da felicidad

El fotógrafo ha defendido que la protección de la Naturaleza debe tener en cuenta no solo los beneficios ambientales que proporciona, como la regulación del clima, la producción de oxígeno o el suministro de alimentos, sino también su contribución al bienestar humano.

“Tener un planeta sano, tener una naturaleza sana, nos da felicidad”, ha asegurado.