REDACCIÓN INTERNACIONAL AFP. -Estados Unidos continuaba preso este martes de una ola de frío histórica que paraliza desde hace una semana el centro, norte y este del país, llevando a varias regiones a decretar medidas excepcionales.Las sensaciones térmicas, que alcanzan los -53 °C, inéditas en 20 años, la caída de nieve y granizo provocaron la muerte de una docena de personas en menos de una semana, y los servicios meteorológicos todavía anuncian la llegada de un frente frío en el este.La paralización del tráfico aéreo se convirtió en una pesadilla para muchos estadounidenses que no consiguieron llegar a sus casas tras las vacaciones de fin de año, mientras varias escuelas debieron permanecer cerradas en Estados donde las autoridades llamaron a la población a permanecer a resguardo en sus hogares.Varios aeropuertos se vieron afectados y más de 4 mil 300 vuelos debieron ser anulados –la mitad en Chicago– y 6 mil 500 retrasados, según el sitio especializado FlightAware.El frío se extendía este martes desde el norte de Estados Unidos y Canadá hacia el centro-oeste, amenazando las regiones del sur, como Tennessee y Alabama.La sensación térmica más baja se registró hasta el momento en Montana (noroeste) con -53°C, apenas un poco más cálido que en Dakota del Norte, Dakota del Sur y Minnesota. En comparación, la temperatura en el Polo Sur fue de solo -34°C el lunes.En Minneapolis, el diario Star Tribune destacaba que la vida pasaba en "cámara lenta". Incluso el sur del país, acostumbrado a un clima más ameno, se veía golpeado por un alerta de frío que amenaza las plantaciones y el ganado.Por su parte, los termómetros de Washington marcaban en la mañana del martes -8°C, relativamente suave con respecto a otras regiones, pero todavía con persistentes vientos fríos.