La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) criticó este lunes la decisión del presidente Donald Trump de prohibir el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS NOW y Politico debido a su cobertura.

La medida, anunciada el viernes pasado e implementada al día siguiente con la revocación y confiscación de credenciales de prensa, “constituye una grave restricción al ejercicio periodístico y plantea serios cuestionamientos constitucionales bajo la Primera Enmienda de Estados Unidos, que protege las libertades de expresión y de prensa.

Los tres medios anunciaron este lunes acciones legales contra el Gobierno de Trump, mientras ABC, CBS, Fox News y NBC acordaron suspender la cobertura conjunta de sus actos.

Pierre Manigault, presidente de la SIP, dijo que “el poder público no puede utilizar el acceso a sus instalaciones como instrumento de castigo contra los medios que lo cuestionan”.

Recordó que “la prensa no está para complacer al poder, sino para informar y fiscalizarlo”.

“Excluir periodistas por su cobertura es incompatible con una prensa libre y plantea un serio conflicto con las leyes fundamentales de Estados Unidos”, señaló por su parte Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.

Agregó que “el Gobierno debe garantizar el acceso y la diversidad informativa, no seleccionar qué medios pueden informar según lo que publican”.

La SIP expresó especial preocupación porque Trump advirtió de que otros medios podrían correr la misma suerte. Al ser consultado sobre posibles nuevos vetos, mencionó a The New York Times y The Washington Post cuya cobertura cuestiona, aunque no anunció su exclusión de la Casa Blanca. Sin embargo, estos medios aseguraron que se unirán al boicot y no le dará cobertura al “pool” de Trump.

Además, el domingo la Casa Blanca retiró a CNN del grupo de medios que comparte la cobertura televisiva (pool) que acompañará a Trump a Nueva York para la Asamblea General de la ONU, pese a que la cadena tenía asignada la cobertura de este lunes.

La decisión interrumpe la rotación habitual entre las principales cadenas televisivas estadounidenses encargadas de proporcionar imágenes y cobertura conjunta al resto de los medios.

“La situación de la libertad de prensa en Estados Unidos ha experimentado un preocupante deterioro, en un contexto caracterizado por crecientes presiones desde el poder público sobre medios y periodistas”, detalla la SIP.

Subraya que “la intensificación de la retórica hostil y estigmatizante, las restricciones al acceso a la información, las presiones regulatorias y judiciales y el debilitamiento de garantías para el ejercicio periodístico configuran un escenario adverso para la prensa independiente y para el derecho de la sociedad a estar debidamente informada”.

La SIP, conformada por más de 1,300 medios de las Américas, es una organización sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de la libertad de prensa y de expresión en la región.