La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, nombró este jueves como fiscal especial a la fiscal general del estado, Letitia James, quien ha mantenido un largo enfrentamiento judicial con el presidente Donald Trump, para investigar las acusaciones de una presunta violación grupal ocurrida en 2024 en una fraternidad de la Universidad Cornell.

El nombramiento se produce después de que Hochul retirara del caso al fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, alegando que nueva información había generado “serias preguntas” sobre la investigación de la Policía de Cornell y sobre su decisión inicial de no presentar cargos.

La fiscal general de Nueva York tendrá autoridad para investigar el caso, presentar cargos si corresponde y llevar pruebas ante un gran jurado.

James ha sido una de las principales adversarias judiciales de Trump desde que asumió como fiscal general de Nueva York. En 2022 demandó al entonces expresidente y a su empresa por fraude financiero, y un juez de Nueva York terminó imponiendo a Trump una sanción de unos 454 millones de dólares, una sentencia que el mandatario ha recurrido y que ha descrito como políticamente motivada.

El caso de Cornell generó una nueva polémica después de que varios medios, entre ellos CBS News y ABC News, accedieran a la transcripción de las entrevistas de la estudiante con la Policía de Cornell en noviembre de 2024.

La joven, que tenía entonces 20 años, dijo a los investigadores que había sido “golpeada físicamente” y “violada” y afirmó que podía decir “con seguridad al 100%” que había sido violada, aunque reconoció no recordar partes de la noche debido al consumo de alcohol y drogas.

La estudiante también relató que había sentido “coacción”, que había rechazado verbalmente avances de los hombres y que se sentía incapaz de tomar decisiones debido a su estado de embriaguez. Van Houten, que esta semana decidió reabrir la investigación, dijo a CBS que nunca había visto esa transcripción porque no le fue suministrada y afirmó que, si esa información fue omitida de la investigación inicial, debe ser examinada “por completo” por una persona externa a la universidad.

La joven presentó el pasado 18 de septiembre una demanda civil contra Cornell y siete presuntos agresores.

La universidad había realizado previamente una investigación interna de varios meses, tras la que expulsó a dos estudiantes, sancionó a otros y ordenó el cierre de la fraternidad Chi Phi en el campus.

La denunciante sostiene que Cornell no actuó adecuadamente y que tuvo que abandonar sus estudios sin recuperar el dinero de la matrícula.

Hochul anunció además este miércoles que Cornell realizará una revisión independiente de su gestión del caso.

“He hablado con el presidente de Cornell hoy, y la universidad ha aceptado traer un abogado externo para una investigación independiente”, dijo la gobernadora en un video publicado en X.