Ranil Wickremesinghe se ha convertido en el nuevo presidente de Sri Lanka tras una votación secreta en el Parlamento este miércoles, después de que el exmandatario Gotabaya Rajapaksa se viese obligado a abandonar el cargo y salir del país en plena ola de manifestaciones por la crisis económica.
El presidente del Parlamento, Mahinda Yapa Abeywardena, anunció que Wickremesinghe obtuvo 134 apoyos de los 225 parlamentarios que debían decidir el futuro jefe de Estado de una nación sumida en una profunda inestabilidad política y financiera.
Al inicio de las votaciones el secretario general del Parlamento, Dhammika Dasanayake, tocó la campanilla para dar inicio a la votación secreta donde los legisladores escogerían a uno de los tres candidatos a jefe de estado.
El presidente elegido completará el mandato de Rajapaksa, que termina en noviembre de 2024.
El ganador de la contienda se hará cargo de un país en bancarrota que negocia un plan de rescate con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y cuyos 22 millones de habitantes enfrentan graves carencias de alimento, combustible y medicamento.
Analistas indicaban que el favorito era Wickremesinghe, un exprimer ministro convertido en presidente interino tras la renuncia de Rajapaksa.
Su candidatura es rechazada por manifestantes que lo consideran un aliado del presidente saliente.
Meses de manifestaciones por una crisis económica sin precedentes culminaron con la renuncia de Rajapaksa, anunciada la semana pasada desde Singapur.

Su salida fue un golpe para un otrora poderoso clan que dominó la vida política de Sri Lanka durante décadas, luego de que sus hermanos renunciaran meses atrás como primer ministro y ministro de Finanzas.
Wickremesinghe, de 73 años, tiene el apoyo del SLPP de Rajapaksa, el mayor partido del Parlamento de 225 escaños, para la votación secreta del miércoles.
Como presidente en ejercicio, Wickremesinghe prolongó el estado de emergencia que da amplios poderes a las fuerzas de seguridad, y la semana pasada envió soldados a expulsar a los manifestantes que ocupaban edificios públicos.
Un legislador opositor señaló que la línea dura de Wickremesinghe contra los manifestantes era bien recibida por legisladores afectados por la violencia de las protestas, y que la mayoría de representantes del SLPP lo apoyarían.
Observadores creen que Wickremesinghe reprimirá duramente si vuelven a la calle los manifestantes, que han exigido su renuncia al acusarlo de proteger los intereses de Rajapaksa.
El ex presidente Mahinda Rajapaksa, hermano mayor de Gotabaya y líder del clan que ha dominado por años la vida política de Sri Lanka, permanece en el país y fuentes de su partido dicen que ha presionado a los legisladores del SLPP para que apoyen a Wickremesinghe.
Su principal rival fue el disidente del SLPP y ex ministro de Educación, Dullas Alahapperuma, un experiodista apoyado por la oposición.
El tercer candidato fue Anura Dissanayake, de 53 años, líder del izquierdista Frente de Liberación Popular, cuya coalición tiene tres escaños legislativos.
Los legisladores calificaron a los candidatos por orden de preferencia en una votación secreta, un mecanismo que les dio mayor libertad que un sistema abierto.

