Las pruebas de diagnóstico del nuevo coronavirus desarrolladas y distribuidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos no funcionan bien, dijo este miércoles 12 de febrero un funcionario.
Los CDC desarrollaron un equipo de diagnóstico del COVID-19 y comenzaron el 5 de febrero a enviarlos a laboratorios certificados en Estados Unidos, en cada uno de los 50 estados, y en una treintena de otros países para acelerar la detección local de casos.
Pero los laboratorios en Estados Unidos han descubierto, durante el procedimiento estándar de verificación de las pruebas, que puede producir resultados no concluyentes, tanto positivos como negativos.
“Algunos estados han obtenido resultados de laboratorio no concluyentes”, dijo Nancy Messonnier, directora de enfermedades respiratorias en los CDC.
“Creemos que uno de los tres reactivos no funciona de manera uniforme”, detalló. “Por eso estamos en proceso de volver a fabricar este reactivo”, acotó.
El gobierno de Estados Unidos informó este martes 11 de febrero que 36 países habían encargado el equipo, pero los CDC no proporcionaron la lista de cuáles eran los adquirentes.
Mientras tanto, todas las pruebas estadounidenses continúan realizándose en Atlanta, en la sede central de los CDC.
Hasta la fecha, Estados Unidos tiene 13 casos confirmados de COVID-2019.
