Los prorrusos en las regiones ucranianas de Lugansk y Donetsk aseguran tener todo preparado para la celebración, a partir de este viernes y durante cinco días, de los referendos de integración con Rusia, que han recibido el apoyo del jefe del Kremlin, Vladimir Putin, y han sido condenados por Ucrania y gran parte de la comunidad internacional.
La comisión electoral de Lugansk informó de que “está preparada al 100%”.
“Todas las papeletas ya se encuentran en los colegios electorales”, precisó la Comisión Electoral Central de los separatistas en Telegram.
La comisión electoral de la región de Jerson imprimió 750 mil papeletas, las mismas que el número de ciudadanos inscritos en el censo, según la administración prorrusa. No está claro cómo transcurrirá la votación en medio de los combates.
La votación se celebrará del 23 al 27 de septiembre, aunque el líder de Donetsk, Denís Pushilin, dijo que solo se podrá votar durante un día en los colegios tradicionales.
El resto de jornadas, por motivos de seguridad, los votantes ejercerán su derecho al sufragio en su domicilio y en espacios públicos habilitados para ello.
La presidenta de la Comisión Electoral Central de Rusia, Ella Pamfílova, aseguró ayer jueves que hará todo lo necesario para que los habitantes de los territorios ocupados que se encuentren en territorio ruso puedan participar en las consultas. Rusia respalda los referendos, aunque su Ejército controla poco más de la mitad de Donetsk y Zaporiyia, y casi la totalidad de Lugansk y Jerson.
Los prorrusos denunciaron que Ucrania, que no reconoce las consultas, intentará abortar su celebración.
Ucrania acusa a las fuerzas de seguridad rusas de manipular el censo electoral en los territorios ocupados y de perseguir y secuestrar a los ciudadanos leales a Kiev.
Según los analistas, el Kremlin acelerará el proceso de reconocimiento del Donbás y los territorios ocupados del sur de Ucrania como parte de la Federación Rusa, como hiciera en 2014 con la anexión ilegal de Crimea.
Los referendos fueron condenados ayer jueves por el secretario general de la ONU, António Guterres, quien recordó que cualquier anexión de territorio por la fuerza es una violación de la ley internacional.
Durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tachó de “falsos” los referendos y acusó a Rusia de querer “acabar con el derecho de Ucrania a existir como Estado”.
Durante el discurso en el que anunció el pasado miércoles la movilización parcial de 300 mil reservistas para combatir en Ucrania, el presidente ruso volvió a aludir a la noción histórica de Novorossia (Nueva Rusia), que incluye al Donbás y las regiones de Jerson, Zaporiyia, Járkov, Dnipropetrovsk, Mykoláiv y Odesa.
La OTAN también reaccionó ante el referendo. Dijo que no reconocerá la “anexión ilegal e ilegítima” a Rusia de las regiones ucranianas. “Los falsos referendos en Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jerson, regiones de Ucrania, no tienen legitimidad y serán una violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas. Los aliados de la OTAN no reconocerán su anexión ilegal e ilegítima. Estas tierras son Ucrania”, dijo este jueves en un comunicado el Consejo del Atlántico Norte.
De igual modo, los aliados reafirmaron su posición de no reconocer la anexión de la península de Crimea que Rusia llevó a cabo en 2014.
Los países de la OTAN insistieron en que “siguen decididos” a ofrecer apoyo “político y práctico” a Ucrania, “mientras continúa defendiéndose de Rusia”.

