El estudio denominado Indice de Pobreza Multidimensional (IPM) de Panamá: año 2017, pone de manifiesto las múltiples privaciones y carencias que experimentan los individuos y hogares en salud, educación, trabajo, nivel de vida, entre otros. La información que arroja el IPM desagregada por área geográfica, subgrupos de personas o carencias específicas señala que una persona puede estar en condiciones de pobreza multidimensional por no tener acceso a atención médica, saneamiento y falta de agua potable, mientras que otra puede estarlo por experimentar carencias de electricidad, precariedad de la vivienda, desempleo o poca escolaridad.
Los resultados del IPM de Panamá indicaron que el porcentaje de personas en condición de pobreza multidimensional se ubicó en 19.1, lo que representó en términos absolutos 777 mil 752 personas.
Según un estudio de opinión realizado por Latinobarómetro 2017, los entrevistados manifestaron que el declive de la democracia se acentuó y ubica a Panamá con grandes problemas, siendo la corrupción la punta de un iceberg que afecta a nuestra sociedad. Progresa la demagogia y el populismo, la mentira política, nos sentimos indefensos frente al delito.
Es así que, en el país las personas multidimensionalmente pobres experimentaron su condición con una intensidad de 43.5%, se concentra mayormente en las áreas rurales del país, donde 4 de cada 10 personas son pobres.
¿Cuáles deben ser las acciones en materia de políticas públicas y sociales? Para responder a esta pregunta deben estar encaminadas a disminuir el número de pobres y mejorar las condiciones de vida de los que sufren pobreza multidimensional con mayor intensidad, es decir, que presentan un mayor número de privaciones. Urge la participación social ante el Estado reclamando leyes que defiendan los derechos de los sectores más débiles y no solo pensando en dar algo a cambio de un voto.
La planificación como una herramienta necesaria para lograr una gestión pública eficaz y eficiente, debe estar centrada en las necesidades de los usuarios y no bajando el perfil a intereses de grupo. Las políticas públicas son un insumo para la determinación de las metas e indicadores, que los grandes problemas del país no sean solo el discurso para convencer. Urge la creación de leyes que prohíban la participación de personas como candidatos a ocupar cargos públicos cuya honorabilidad sea cuestionada. Leyes que promuevan los valores humanos y la equitativa distribución de los bienes de la tierra, generando oportunidades para que todos logren un trabajo digno para hoy y para mañana.
Vigilar que los medios de comunicación social no manipulen ni sean manipulados al transmitir solo lo que destruye. La planificación no puede ser un conjunto de recetas con una eficacia momentánea, es una herramienta de conocimiento y de análisis con marcos de referencia que impulsen acciones de prevención en las sociedades participativas, representativas y transparentes.
El autor es economista