LITERATURA

‘Barrio negro’

Georges Simenon, escritor belga, es considerado uno de los grandes narradores del siglo XX. El haber bibliográfico suma 117 novelas, 76 son policíacas y en ellas el célebre comisario Maigret es el protagonista de una saga extraordinaria.

Barrio Negro es la novela atípica del conjunto literario de Georges Simenon, se ambienta en Panamá. La prosa impregnada de contrapuntos, introduce con armonía conceptual suspicaces metáforas y sutiles descripciones del entorno humano y geográfico. Los destellos poéticos complementan imágenes singulares de la naciente república del canal ístmico.

Georges Simenon capta, con agudeza psicológica, una época la cual se caracteriza por los prejuicios raciales y sociales. La zona canalera con la odiosa alambrada, patentiza grotescamente, la discriminación hacia una multitud de etnias y culturas diferentes a la del arrogante opresor.

La zona del Canal era el paraíso de los estadounidenses, allí se sentían como si ese territorio fuese suyo, imponen las leyes de los estados sureños y disfrutan de los privilegios desconocidos en su propio país. Ignoran a los panameños, a la selva virgen y a las montañas apocalípticas de la América del Sur.

El joven matrimonio francés, de paso al Ecuador, queda anclado en Panamá, en un tiempo de absurdos; es la época dorada del Hotel Washington y del Club Náutico de Colón, del Hotel Central y de los famosos cabarets de la Plaza 5 de Mayo en Panamá. Los tranvías y los coches de caballos adornan el exótico país. La opulencia efímera oculta los barrios marginales, tristes y sucios de El Marañón y Calidonia, allí predomina el olor de los negros.

Georges Simenon pinta con pinceladas irónicas la hipocresía de los arribistas que vienen a hacer fortuna al Istmo. Germaine y Joseph Dupuche son absorbidos por el trópico infernal, la nueva geografía les penetra la piel y a cada minuto sus cuerpos se maravillan con hechos y gestos inéditos. Un concierto de ruidos rompe los lazos de una unión que ellos creían eterna. El desamor de Germaine los separa y Joseph en el doloroso encuentro consigo mismo, descubre el ámbito de lo mágico en una sensación de plena libertad.

Joseph sueña con la playita de Colón, entre la hierba y la arena gris, solo desea mirar el mar en esa Bahía de Limón donde nacen estrellas silenciosas. Y en un desafío sin precedentes es el único francés que se exhibe con una negra.

Georges Simenon con “Barrio Negro” nos conmueve como lo hace con “El viajero del día de todos los santos”, “Los hermanos Rico” y “El hombre que miraba pasar los trenes”.

Panamá es la tierra fecunda de la literatura universal, así lo vemos con Cristóbal Colón, Kafka y Neruda, hoy es con el Premio Nobel del escritor francés Jean-Marie Gustave Le Clézio.

Recomiendo leer en mi libro “La metáfora de los espejos”, las reseñas sobre Kafka y Neruda.

El autor es escritor

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