PATRIMONIO

El Casco Antiguo y su valor universal

Los entes encargados de velar por el engrandecimiento de nuestro acervo formularon ante la Unesco, a finales de los años 90, la inclusión como patrimonio de la humanidad de la antigua ciudad conocida por todos como Panamá La Vieja, el primer emplazamiento del imperio español en aguas del litoral pacífico. Desde aquí se realizaron las incursiones a otros destinos y, en consecuencia, los descubrimientos del Perú y los grandes intercambios comerciales de la América, sin olvidar a México.

Con el ataque y posterior destrucción de Panamá la Vieja por parte del pirata inglés Henry Morgan en 1671, se dio traslado a un sitio más seguro, donde lo estratégico de su ubicación fue su mejor complemento. Este nuevo emplazamiento, que abarcaba un poco más de 20 hectáreas, fue configurado a imagen y semejanza de sus regentes Carlos IV y Mariana de Austria; esta última entregaría orden para el nuevo emplazamiento y mudanza a don Antonio Fernández de Córdoba ,presidente de la Audiencia de Panamá, para que delineara e hiciera las designaciones de los espacios o lotes, para el mejor uso posible, dando honor a las órdenes religiosas , las cuales tenían la tarea de evangelizar. De igual manera, las instituciones militares, civiles, los espacios públicos, las plazas, símbolos característicos de las ciudades hispanoamericanas, y es que la Corona española tenía a su haber reglas bien establecidas en cuanto a la configuración del espacio y la construcción de los edificios públicos y religiosos, los cuales eran sufragados mediante asignaciones monetarias y del tributo de las colonias en América.

Esos planteamientos en cuanto a distribución fueron adquiridos de los grandes exponentes de la arquitectura romana, instruyendo a los ingenieros de la real Corona española, que ejemplarizarían estos conocimientos al delinear la ciudad sobre la base cartográfica del principio de Mileto y del italiano Vitruvio, que rezaba, en un plano ortogonal debidamente cuadriculado, similar al popular tablero del juego de damas.

Bajo este concepto se formuló la propuesta para la Nueva Panamá o San Felipe Neri, dando como resultado lo que hoy día apreciamos, un reticulado de avenidas con edificios de variantes estilos, que han sido erigidos en esas mismas edificaciones, sin que su volumetría, su distribución en algunos casos, hayan sufrido modificación alguna.

Otros de los aspectos que fueron tomados en cuenta por la Unesco como Valor Universal Excepcional, es que, dentro de esta configuración, se formuló un sistema defensivo basado en una cortina amurallada, con todos los componentes para una defensa efectiva, con sólidos baluartes, que consistían en una edificación de forma pentecostal o adiamantada (en algunos casos) que incluía, entre otros, una batería de cañones y un edificio que servía de guarnición y albergue a los centinelas.

La inexpugnabilidad la ejercía la gran muralla y los diferentes accidentes creados por los ingenieros militares en las inmediaciones de la gran muralla, como el revellín, que consistía en una fortificación triangular construida frente a la puerta de la ciudad, con el fin de dar una mayor protección ante un ataque enemigo, y el foso, un gran estanque capaz de repeler y amortizar posibles incursiones. Parte de ellos son localizables si se toma un tiempo razonable en descubrir la ciudad a conciencia.

El autor es diseñador

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