El mapa que ilustra y acompaña el informe del capitán español Don Nicolás Rodríguez de 1735, ingeniero pro S.M. del Reino de Tierra Firme, sobre los caminos que se trafican a los sitios de Cruces y la Gorgona, detalla con bastante coincidencia geográfica, al poblado de Aizpurú, lugar donde se encuentran aún las ruinas bastante malogradas de la Capilla del Cárdenas o de la Palangana, dentro del Parque Nacional Camino de Cruces.
La historiografía nacional no ha podido, en pleno siglo XXI, certificar el porqué de la existencia de ese asentamiento y su papel en la vivencia colonial de la época. Se cree que también funcionó un puesto aduanero de control de la mercadería que se dirigía a Chagres y hacia Panamá la Vieja. Es evidente que cuando se construía una estructura de calicanto, como lo fue la iglesia de Cárdenas, es porque existía suficiente población que así lo justificaba.
El arqueólogo panameño Luis Almanza, en 1980, arrojó algunos datos informando que probablemente la capilla perteneció a la hacienda de los Hurtado. Se estima que el pueblo de Aizpurú fue uno de tantos que sirvieron de albergue o como posadas a los viajeros del Camino de Cruces que desde 1530, así como el pueblo de Ayala donde se encuentra el Aljibe UTP, se dirigían por el sendero viejo hacia Panamá la Vieja. Con la destrucción de la ciudad por parte del pirata Enrique Morgan, en 1671, el eje de los caminos Real y de Cruces, ya no tenían necesidad de ir a Panamá la Vieja, y se encaminan, en 1673, hacia San Felipe, actual Casco Antiguo.
Otras poblaciones referenciales del mapa de Nicolás Rodríguez son Guayabal, Guadalupe, La Ramona, Juan Díaz, La Locería y Hato Pintado. También se menciona los ríos Cárdenas, Grande, Hondo, actual Curundú, Dominical, Pedro Miguel y Caimitillo. El pirata Exquemelin nos ilustra con algunos de esos topónimos rememorativos de la ruta del ataque de Morgan. El mapa del explorador norteamericano Robert Reenie de 1948, grafica a la Capilla como sitio vinculado al camino de Cruces y al camino Real. También aparece el derrotero de la ruta que conduce de Aizpurú hacia Ayala donde está el Aljibe.
Muestra nítidamente el antiguo trillo colonial entre la Capilla y el Aljibe. En la actualidad, la prestigiosa Universidad Tecnológica de Panamá, centro escolástico por excelencia, y sus 60 hectáreas de bosque, están inmersas en un sitio de connotaciones arqueológicas e históricas. Con la preservación del Aljibe, dieron un paso importante de salvamento y de reconocimiento cultural hispánico, al asumir la protección del pozo colonial. Una hermosa plazoleta engalana la memoria del hallazgo de la cultura material e indígena del sitio. Con la nueva administración de la UTP, ya se están dando los pasos para mantenerle la conectividad al camino que sirvió de eje caminero entre la Capilla y el Aljibe. En nombre de la historia nacional de Panamá, nos sentimos orgullosos por la conciencia histórica que está demostrando con hechos fehacientes la Universidad Tecnológica de Panamá. Así se hace docencia y patria. ¡Viva Panamá!
El autor es explorador y conservacionista