Un miembro de una tribu pesca en aguas cristalinas. De pronto, su tranquilidad será interrumpida por una lancha a motor repleta de turistas. No es un hecho puntual, sino el caso de numerosos grupos humanos que han visto cómo sus tierras se convertían en grandes complejos turísticos. También su vida ha cambiado. Antes recogían frutos del mar y la tierra, ahora dedican su tiempo al tercer sector. El que les ha invadido y esclavizado.
La huella del turismo masivo es difícil de mitigar, pero el turismo sostenible se presenta como una alternativa que gana adeptos año tras año. Hoteles ecológicos integrados en el entorno, dormir en una habitación que usa energías renovables o disfrutar de una estancia sabiendo que no perjudicará a los habitantes del lugar ni al medio ambiente, son algunas experiencias que ofrecen vacaciones comprometidas con el planeta.
El turismo no entiende de crisis. La mala situación económica no impide que este sector se sitúe, año tras año, entre los más poderosos. Según el último informe anual de la Organización Mundial del Turismo, en 2013 se produjeron mil 87 millones de desplazamientos que generaron unos ingresos de 980 mil millones de dólares. Cifras alentadoras para la economía mundial, pero preocupantes a nivel ambiental, y es que su impacto negativo es mucho mayor: la costa salpicada aquí y allá con grandes moles de edificios, prácticas de gran impacto en la población local, abuso de los recursos naturales de la zona, contaminación de ecosistemas, animales usados como atracción turística…
Ante la preocupante situación se han creado alternativas para evitar, o al menos minimizar, el impacto. Es el caso del ecoturismo, que pretende que los viajeros disfruten de su estancia en sintonía con la naturaleza y cultura sin perjudicarlas. Algunos buscadores como Expedia y TripAdvisor se suman a ese tipo de iniciativas incorporando un filtro para seleccionar únicamente establecimientos que practiquen ecoturismo o cuanto menos turismo sostenible. Es decir, que sus prácticas cumplan los principios de desarrollo sostenible. Hoteles que usan energías renovables, materiales naturales en lugar de plásticos, alimentación ecológica o producida por los agricultores locales son algunas de las actividades que se engloban en este nuevo nicho de mercado que gana adeptos a diario.
El crecimiento de este tipo de empresas se puso de manifiesto en los premios Tourism for Tomorrow, celebrados en la Cumbre Mundial del Turismo de World Travel and Tourism Council (WTTC) en el que se otorgaron cinco reconocimientos. El antes citado TripAdvisor fue uno de los ganadores por su programa Green Leaders. La empresa española Confortel Hoteles también fue uno de los vencedores por su compromiso con el empleo para personas discapacitadas. El premio a mejor destino turístico recayó sobre Ljubljana, la capital de Eslovenia, que ofrece numerosos espacios verdes e innovadores sistemas de reciclaje. Tampoco se quedó exenta de reconocimiento la labor del grupo Soneva, que creó una instalación solar en Islas Maldivas y destina un porcentaje de lo recaudado a disminuir las emisiones de carbono. El último galardón fue para Reality Tours & Travels, que permite descubrir el turismo en barrios marginales de India y ofrece empleo a sus habitantes.