Con impacto y gratitud hemos observado, haciendo ejercicio de análisis crítico, el documental televisivo (TVN-2) “Darién, paraíso abandonado”; merecedor de aplauso a esa televisora, por cumplir con la básica función social de sensibilizar y concienciar a la población sobre necesidades-problemas colectivos con demanda de respuestas-soluciones. Considero que, dado el extenso universo de realidades, vinculadas al Darién, lo expuesto televisivamente invita a participación-debate colectivo para generar estrategia con finalidad de eliminar, con propuestas inteligentes, esa injusta situación planteada.
¿Será, ese abandono, algo causal o circunstancial-casual? Dejamos la interrogante para abrir un debate participativo, que abro con algo de información-reflexión crítica:
Recuerdo anécdotas, cuando con mi presencia quijotesca con mi modesto concurso de docente enamorado de utopías (que no eran de derecha), para contribuir en la inducción de nuevas presencias (instituciones- organizaciones) acompañadas-apoyadas más externamente que internamente, escuché perplejo, ante ese universo natural darienita, expresiones inusuales de visitantes-acompañantes, tales como “che, aquí vivieron Adán y Eva”, “Heriberto, aquí se detuvo la historia”, “Heriberto, ¿qué vas a hacer a Darién, de ser por tierras-negocios o alguna pierna (a la imaginación)”. “Heriberto, si tú estás así en Darién, ¿eres comunista? (¿Solo los comunistas proponen transformaciones profundas?”, “Oiga ñor, con la gente del Darién no se puede cambiar esa realidad”; y seguían expresiones alejadas de nuestro propósito para aportar nuevas propuestas procesales sin chocar frontalmente con la estructura imperante. Esas expresiones me guiaron a indagar para encontrar explicaciones sobre la dinámica existencial del contexto darienita; llegando a las siguientes conclusiones:
1.- El modelo socio-económico de saqueo y despojo, con reajustes o retoques impuestos por la clase dominante desde la conquista española, sigue imperante; respondiendo a intereses externos para tratarla como reserva para explotación de sus recursos naturales sin empoderamiento de la ingenua población interna. Siempre el lobo (oligarquía) con piel de oveja o disfrazado de abuelita, queriendo comerse a Caperucita (clase explotada). Darién es la provincia con más estudios y propuestas millonarias estatales que no pasan de malabarismos mentales (para no usar un más duro calificativo) con golpes de pecho de mea culpa. Sigue siendo la más pobre en presencias significativas, con abandono y soledad que supera al Macondo descrito por Gabriel García Márquez. Paradójicamente fue la presencia de la dictadura (¿gorilas?) militar que atendió con mayor responsabilidad y respeto el mejoramiento de esa provincia; pero con el retome de la democracia (¿de quién y a favor de quién?) se desbarató el montaje en marcha, con estancamiento y retroceso al modelo imperante.
2.- Actualmente no existen fuerzas vivas (pero llenas de vivezas) que puedan asumir el papel pertinente para frenar el rumbo hacia el despeñadero y aplicar una nueva forma de hacer.
Considero que, como está el presente, con su arrastre del pasado, a la provincia le quedan inusuales alternativas de salida: Obtener una razón jurídica para ser semiautónoma administrativamente (Darién es la provincia con el potencial más atrayente internacionalmente; tanto es así que en 1980, curiosamente, países europeos ofrecían hasta 25 mil millones anuales por su uso). Descartamos considerarla Provincia Libre Asociada (algo parecido a Puerto Rico). Por último, reestructurar político-administrativamente su espacio geográfico y otorgar poder de negociar propuestas, tanto públicas como privadas, de inversión local–subregional.
En Darién existen autoridades, pero no líderes, para vanguardizar cambios vitales; por lo que invitamos a un debate público de ideas, de donde salgan los líderes. Dios nos agarre confesados en la hora de los hornos, para ver la luz. Rechazamos el silencio cómplice de quienes servilmente son alentadores del subdesarrollo; y seguiremos la lucha, a cualquier costo, para que Darién escriba una historia con rescate de la dignidad y no la historia del conquistador –explotador.
El autor es docente