EDUCACIóN SUPERIOR

Deserción universitaria en Panamá

El presidente Laurentino “Nito” Cortizo, durante su campaña electoral, afirmo que: “El gobierno le va a dar la más alta prioridad al tema de educación y será la estrella que alumbre el camino. Nuestro sistema educativo no está alineado con la demanda del mercado, y está engañando a nuestros jóvenes, se están graduando jóvenes que no están preparados para enfrentar la demanda del mercado laboral”.

La deserción universitaria es uno de los mayores problemas que enfrentan las universidades. Durante el primer año de la carrera es cuando más deserción estudiantil se produce; los siguientes años la misma se presenta, pero a menor escala. Cabe destacar que los estudiantes no dejan la universidad “porque sí”; siempre hay un motivo, los cuales pueden llegar a ser: la falta de interés, de motivación, de apoyo por parte de la familia, de recursos, problemas económicos, altas expectativas sobre la carrera, reprobación de las materias, educación escolar pobre, conflicto entre el estudio y el trabajo, entre otros.

Según el informe presentado en noviembre de 2018 por el Banco Mundial, Panamá es el cuarto país en América Latina con mayor deserción estudiantil en las universidades, el cual corresponde a un 30% de la población estudiantil que deserta en nuestro país. Esta lista es encabezada por Bolivia, con un 48%, seguido de Colombia, con un 42%, y Ecuador, con un 32% de deserción universitaria.

Las investigaciones comprueban que un estudiante, antes de dejar sus estudios universitarios, entra en un proceso de reflexión y busca apoyo por parte de familiares o amigos. Por lo general, cuando no encuentran la ayuda deseada, tienden a sentirse frustrados, aislados, tienen confusión, muchas veces afecta la autoestima y se pueden llegar a dar por vencidos.

Cada estudiante que deserta de la universidad es un futuro profesional que el país pierde, lo que se manifiesta en un fracaso a nivel tanto individual como institucional (debido a que no cumple su compromiso el estudiante), y que a su vez afecta a nuestra sociedad. Cuando un estudiante se retira por dos o más factores, los campus universitarios deben entrar en un estado de alerta y crear un plan estratégico para retenerlo.

En conclusión, para disminuir la deserción universitaria, no solo en Panamá sino en cualquier parte del mundo, es importante que nos enfoquemos en los estudiantes, que se les motive y oriente, promover que se sientan parte de una comunidad universitaria, y, adicionalmente, crear nuevos programas educativos que rompan con el aprendizaje despersonalizado que se vive dentro de las aulas de clases.

La autora es estudiante de maestría de la UIP

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