Panamá empezó relaciones diplomáticas con China el 13 de junio de 2017, incluyéndonos a los 175 países que ya mantenían relaciones con este país. Los Chinos llegaron a Panamá con la construcción del ferrocarril, hace más de 160 años y en 1914 por la construcción del Canal de Panamá, el cual se mantiene en el segundo mayor usuario de esta vía acuática.
Es la segunda economía internacional, mundialmente, en temas como combustible, productos de energía, bancos, telecomunicaciones. Ejemplo de estas grandes empresas, tenemos a Sinopec, tiene 633,383 empleados que se encargan de la exploración, comercialización de los combustibles de petróleo y gas. Otro ejemplo es el State Grid, tiene 1,533,800 empleados, se dedica más que todo a la construcción y operación de redes de energía y bajo la jurisdicción del gobierno central que equivale al 88% del territorio nacional. China contaba, para el 2015 con una población de mil 371 de millones de habitantes.
“Panamá es el mayor socio comercial de China en América Central y en el 2016 el comercio bilateral alcanzó los 6 mil 380 millones de dólares y la inversión directa de China en Panamá supera los 230 millones de dólares. A finales del año pasado, China habría contratado en Panamá proyectos valorados en mil 330 millones de dólares, casi 30 compañías Chinas tienen negocio en Panamá, con socios locales, en transporte marítimo, telecomunicaciones, finanzas e infraestructura”.
Esperamos que con estas relaciones diplomáticas podamos, como países hermanos, seguir estrechando lazos de amistad, como se ha hecho hasta ahora, donde podemos destacar más de 800 becas anuales de estudiantes que viajan a China. Además de las empresas que están llegando a nuestro país generando más empleo para nuestros coterráneos, de esta forma se abren nuevas oportunidades de inversión y experiencia en otras ramas. Siempre debe haber en nuestras embajadas personal de las relaciones internacionales, que busquen los mecanismos para seguir trayendo a los inversionistas y a la vez también exportar nuestros productos a los países donde están nuestras embajadas, por eso siempre reitero donde vaya que no podemos poner en estos puestos a cualquiera persona que solo sea una figurita política, esperando que pasen los cinco años para regresar con cero proyectos.
El autor es magíster