PRIORIDADES NACIONALES

Diplomacia cultural panameña

Cuando se protesta por la corrupción del sistema democrático en general, y en particular en la Asamblea Nacional, los políticos se escudan tras la defensa de las instituciones argumentando que se ataca a la democracia.

Dice la señora Yanibel Ábrego: “Esta joven democracia nos ha costado mucho. No podemos ponerla en peligro”. Un ejercicio de cinismo que evidencia la calidad subterránea de nuestros representantes.

Esos mismos cínicos sorprenden ahora con una delegación que viaja a Francia para promocionar, dice la vicepresidenta Saint Malo, “la contribución del país en el desarrollo sostenible a través de la ciencia, la tecnología y la innovación”.

Es entonces cuando uno se carcajea, sigue leyendo la entrevista y se encuentra con que se tratará, entre otros temas, el de “la diplomacia cultural”. Y la burla ofende.

¿Diplomacia cultural? Si redujo el presupuesto del INAC, ¿cómo es posible que ahora salgan con esta “primera estrategia de diplomacia cultural, la primera en América Latina”? Sus principales ejes son: gastronomía, cine y música “pero no son los únicos”, apunta, menos mal, y entonces suelta: la oferta cultural seleccionada corresponde “a las alianzas que Panamá ha tejido a lo largo de estos años bajo el paraguas de la diplomacia cultural, y cuyo trabajo está alineado con las prioridades de la agenda cultural y nacional que promueve el gobierno de Juan Carlos Varela”.

¿Prioridades? Según la vicepresidenta, esta estrategia se formalizó “hace menos de un año”, tiempo en el que hablábamos de cómo el presupuesto del INAC se había recortado un 60%. Restar dentro por sumar afuera demuestra oportunismo, ignorancia de la cultura y desprecio a la institución.

“Palo porque boga y palo porque no boga”. No. No confundamos las instituciones con quienes las gestionan, esa es la trampa de los corruptos en cuyas agendas solo hay una palabra: desastre.

Hacia allí vamos, sin cultura, sin educación, sin salud pública. Su prioridad es que nos callemos, que seamos diplomáticos y aplaudamos, reídos, como si no pasara nada.

El autor es escritor

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