Ante el alto riesgo de que desaparezca del planeta la vaquita marina, las fuerzas armadas de México iniciaron un operativo con drones para protegerla de los pescadores que violan las restricciones en su hábitat, como la de la pesca de la totoaba.
La Marina Armada y la Secretaría de Medio Ambiente comenzaron a sobrevolar la parte más norteña del golfo de California, el único sitio del mundo donde nace, vive y se reproduce la vaquita marina o marsopa, un tipo de cetáceo conocido también como el “panda mexicano” por el anillo oscuro que rodea sus ojos.
“Este sistema de vigilancia tiene la finalidad de contribuir a la recuperación de la población de la vaquita marina y efectuar actividades contra la pesca furtiva del pez totoaba, así como apoyar el desarrollo y bienestar de las comunidades costeras del Alto Golfo de California”, dijo la Secretaría de Medio Ambiente, que entregó los drones a la Secretaría de Marina Armada.
En total son tres los drones Arcturus T-20, que están provistos con cámaras de alta resolución.
En abril de 2015 el presidente Enrique Peña Nieto desplegó buques de la Armada para hacer cumplir una suspensión de dos años en el uso de redes de enmalle y aumentó el área de protección de la vaquita 10 veces, a 13 mil kilómetros cuadrados.
El censo del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina advierte que quedan solo 60 de estas criaturas marinas.
Su población se ha visto mermada al quedar atrapada en redes de enmalle usadas para pescar camarones, tiburón y totoaba. Pero los expertos coinciden en que el principal factor que amenaza a la vaquita marina es la pesca nocturna e ilegal de la totoaba, cuya vejiga natatoria seca tiene gran demanda en el mercado negro de China y es contrabandeada a través de Estados Unidos. La totoaba es un pez que también está en peligro de extinción y mide casi lo mismo que la vaquita marina, 1.5 metros.

