Exclusivo
CONVIVENCIA

Educación para la vida ciudadana

Los eventos nacionales e internacionales ponen de relieve la indiferencia de los seres humanos frente a los problemas que afectan su calidad de vida y la sostenibilidad del planeta.

Nos hemos acostumbrado a escuchar que el cambio climático nos amenaza, pero creemos que eso solo ocurre en otras latitudes y no frente a nuestros ojos. La mala disposición de la basura, el plástico en nuestros mares y ríos, la tala indiscriminada de árboles, la extinción del hábitat de muchas especies nativas son solo unos pocos ejemplos de la falta de cuidado de la naturaleza. Muchos esperan que los gobiernos se encarguen de resolver nuestros problemas por arte de magia, como si los mismos no fueran generados por el propio hombre.

Somos testigos de la cantidad de homicidios en Pedregal, que ha llevado a la comunidad a pedir un alto a la violencia y a la agresión y a las iglesias a llamar a la paz y a la reconciliación social. Sin embargo, las pandillas y los grupos delincuenciales se toman los barrios y las calles y las balaceras repentinas le ciegan la vida a nuestros niños y jóvenes, ante la aflicción de padres, familiares y vecinos.

El número de feminicidios sigue en aumento y las denuncias sobre violaciones sexuales han desenmascarado una práctica ancestral de abuso sexual, que encubre incestos, violaciones y toda clase de agresiones físicas y sexuales en un número importante de niñas, niños y jóvenes en nuestro país.

La violencia y el maltrato familiar y escolar hace explosión en las redes sociales y llama poderosamente la atención que los agresores, gran parte de las veces, son quienes, se supone, deben ofrecer cuidados y tratos cariñosos.

La movilidad urbana genera una enorme cantidad de estrés, faltas al tránsito, falta de cortesía e intolerancia y otras expresiones de agresión física y hasta armada, que observamos con frecuencia creciente.

Este recuento de comportamientos socialmente inadecuados nos pone de relieve que las prácticas de convivencia ciudadana deben cambiar. No se justifica ver basura en parques, ciudades y a lo largo de la vía pública. Los valores ciudadanos y de convivencia se sustentan en conceptos sencillos, de limpieza, orden y respeto; que se aprenden en las casas y en las escuelas y se refuerzan o no en la sociedad. Esta sociedad del siglo XXI, moderna y avanzada, requiere de una persona humana que cuide su casa, su comunidad y la sociedad en general. No querer y no cuidar nuestro país es poner en riesgo la sostenibilidad de todos. Hacemos un llamado a desarrollar la conciencia cívica, a través de una educación de calidad y basada en valores, que nos permita construir una cultura de paz y una convivencia sana y pacífica para toda la sociedad.

La autora es psicóloga 


Última Hora

  •  Venezuela: por qué hay tantas réplicas después de los terremotos y cuánto tiempo pueden durar Leer más
  • 05:03 El Canal de Panamá de 2050: entre visión y advertencia  Leer más
  • 05:02 Panamá se juega su futuro ante Cuba en la eliminatoria mundialista Leer más
  • 05:02 Juan Diego Vázquez sobre la coalición Vamos: no nació para ser sepultada; nació para continuar y crecer Leer más
  • 05:01 Interconexión eléctrica Panamá-Colombia avanza con apoyo político y financiero, pero espera el aval indígena Leer más
  • 05:01 ‘El que no conoce un Diablo Rojo, no es panameño’: 29 años pintando la historia sobre ruedas Leer más
  • 05:01 Coiba, al nivel de Galápagos: la riqueza natural que científicos buscan proteger Leer más
  • 05:01 Hoy por hoy: la Asamblea a prueba Leer más
  • 05:01 Denis Chávez apuesta por la ejecución efectiva y transparente del presupuesto UP Leer más
  • 05:00 Pateando la Mesa | No nos conformamos Leer más