Héctor llega a Santa Fe y organiza el cooperativismo en una de las áreas de mayor pobreza de Veraguas y del país. La región se caracteriza por el latifundismo desde la época colonial con las encomiendas y el poder feudal de los hacendados esclavistas.
Gallego, con la experiencia de la Teología de la Liberación, desarrolla cooperativas de servicios múltiples, sobre todo de producción y consumo. La acción es horizontal y colectiva.
Paulo Freire, con Pedagogía del oprimido, es el artífice de esa praxis revolucionaria, la cual Héctor utiliza con los campesinos de Veraguas. Los antecedentes son los de monseñor Alejandro Vázquez Pinto con el Plan Veraguas, coordinado por Marcos Gregorio MacGrath y Edwin Fábrega.
Gallego evalúa las experiencias campesinas, es un labriego más, nunca teoriza y da el ejemplo de trabajar desde la base, así logra un éxito inmediato. “Los condenados de la tierra”, al estilo de Frank Fanon, liberan sus atavismos y son protagonistas del derecho al futuro.
Héctor aplica el principio dialéctico que afirma: los niveles de comprensión determinan los niveles de acción.
Omar establece asentamientos campesinos, con un presupuesto millonario que entrega a un colectivo de la izquierda panameña. La falta de organización y administración, la acción ejecutiva vertical y burocrática, la malversación de los millones invertidos, llevan al descalabro el proyecto que Torrijos le confió a los comunistas panameños.
Los pobres de Panamá son engañados por los que enarbolan demagógicas banderas de redención social, como ocurre en Venezuela, Nicaragua y Cuba.
Omar, por razones familiares, protege a los gamonales de Veraguas y malgasta los fondos públicos con los comunistas panameños. Si Torrijos hubiese confiado en Héctor Gallego, hoy tendríamos un país con soberanía alimentaria.
Omar y el Estado Mayor, con Rubén Darío Paredes y Manuel Antonio Noriega, son responsables del asesinato de Héctor Gallego. El propósito era deportarlo a Colombia, pero uno de sus enemigos lo golpeó con violencia homicida. Los comunistas luego apoyan la tiranía de un reconocido agente de la CIA que intervino en la muerte del mártir cristiano. ¿Dónde quedó el antiyanquismo?
El autor es escritor