Si algún hombre se merece una gran fiesta de cumpleaños en San Francisco tendría que ser Tony Bennett. Y eso fue lo que pasó el viernes.
Tras discursos, música y una oleada de felicitaciones para el legendario cantante, miles de personas presenciaron la develación de una estatua suya de 2.5 metros realizada en bronce fuera del hotel Fairmont, en la cima de Nob Hill.
“No puedo creer lo que acaba de pasar”, dijo Bennett, quien cumplió 90 años el 3 de agosto. “Es la estatua más hermosa que he visto, estará en mi corazón para siempre. Gracias por ser tan maravillosos conmigo, nunca olvidaré este día”.
Bennett se veía elegante con un traje azul, pero dijo solo unas cuantas palabras y no cantó. El público no se lo reprochó, estaba feliz de verlo.
“Él es San Francisco”, dijo Marty Jewett, de pie junto a una amiga, quien también es una gran admiradora de Bennett. “Creo que se ha ganado a todas las generaciones con su repertorio. Amo su voz y su longevidad”.
Jewett y su amiga Margaret Baker llegaron desde la mañana para las primeras filas. “Creo que Tony Bennett representa lo mejor entre los artistas ítalo-estadounidenses desde hace generaciones”, dijo Baker.
Este neoyorquino ha dado mucho a la ciudad donde cantó por primera vez I Left My Heart in San Francisco en el hotel Fairmont en 1961. Ahora la ciudad lo ha retribuido.
El alcalde de San Francisco, Ed Lee, declaró el 19 de agosto como el Día de Tony Bennett. “Nos ha ayudado a compartir la magia de San Francisco por todo el mundo”, dijo Lee.
La celebración continuó el viernes por la noche en el AT&T Park, donde los Gigantes de San Francisco le rendirán homenaje en una ceremonia previa a su partido y durante el juego.
Bennett interpretará Left My Heart in San Francisco para el público. “Tony, eres de la realeza”, dijo Larry Baer, director general de Los Gigantes de San Francisco.
La estatua es una creación del escultor de San Francisco Bruce Leslie Wolfe, para quien Bennett posó por tres días. Durante este tiempo Wolfe dijo que rieron, tocaron música y crearon el modelo de la pieza, lo que le dio un nuevo aprecio por el cantante. “Tony Bennett es quizá el mejor intérprete vocal que he escuchado. Puede hacer cualquier cosa con palabras”, dijo Wolfe. “Es como un poeta, es simplemente bueno”.
Paul Tormey, vicepresidente regional y gerente general del Fairmont San Francisco estuvo de acuerdo. “Ha sido absolutamente maravilloso con la ciudad”.

