Por medio del acuerdo 1 del 24 de julio de 2015, se estableció un aumento salarial a los empleados administrativos de la Caja de Seguro Social. El director saliente completó lo que su predecesor, Estivenson Girón, comenzó, y le comunicó a la junta directiva de la institución que se debía someter a evaluación el aumento a más de 14 mil administrativos de esa institución. La calidad del servicio, la eficiencia y atención a los usuarios no son precisamente los aspectos más fuertes de la burocracia de la CSS. Los recientes escándalos de afiliación ilegal de extranjeros, la evasión de cuotas por medio del Sistema de Prestaciones Económicas, y, por supuesto, la letanía de quejas y lamentos sobre el trato cruel que algunos funcionarios le ofrecen a los usuarios, no hace meritorio este aumento. Es justo que la junta directiva administre de forma celosa los recursos de la CSS. ¿Dónde están las métricas de mejoramiento de la calidad y de la eficiencia del servicio? La ciudadanía no las conoce, y en ausencia de estos elementos, todo aumento de salario sería visto como una forma ilegítima de comprar lealtades y acallar conciencias. Panamá se merece algo mejor.
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28 ago 2018 - 05:00 AM