Hoy por hoy

Cuando se pensaba que la nave del Estado había llegado a puerto seguro, aparecen las primeras señales de que la Asamblea sí hizo sus travesuras. Aunque nos hicieron creer que todo lo aprobado en primer debate es parte del paquete de reformas constitucionales elaborado por el Consejo de la Concertación Nacional para el Desarrollo, resulta que en el primer bloque siguen las propuestas atentatorias contra la libertad de expresión, el orden jurídico del derecho nacional sobre el derecho internacional, y otras bellezas más. En el segundo bloque, se inventaron un fiscal que investigaría a los procuradores, pero solo obedecería a los diputados, quienes lo podrán destituir libremente. El presupuesto nacional también ha sido víctima del arte de birlibirloque de los diputados, que pretenden ahora obtener el derecho para modificar los gastos del Estado a sus anchas, por cuenta propia. Seguramente, estos no serán los últimos ni los únicos crustáceos constitucionales que nos proponen los diputados. Esto apenas empieza. Ya veremos en enero, si siguen con la fiesta, o si toman esto en serio.

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