El rechazo a la corrupción en Honduras ha crecido en la última semana con un movimiento en el que la mayor participación la están teniendo jóvenes, aunque en las marchas que han celebrado en varias ciudades del país también buscan protagonismo sectores políticos salpicados por el mismo flagelo.
El viernes, la marcha de “Los Indignados” o “Marchas de las Linternas”, movilizó a miles de personas para repudiar la corrupción, exigir justicia y castigo a los corruptos, incluso la renuncia del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández y su gabinete de gobierno.
Uno de los mayores escándalos de corrupción en el país que el viernes fue el más repudiado por los manifestantes, es un millonario desfalco en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), que salpica a políticos, empresarios, altos funcionarios, fiscales y periodistas, entre otros, que recibieron favores económicos.
Por el caso del IHSS, que fue saqueado entre 2010 y 2014, según fuentes oficiales, fueron capturados el año pasado el último director de la institución, Mario Zelaya, dos viceministros y otras dos personas, mientras que otros implicados están prófugos.
El caso también salpica al gobernante Partido Nacional por la extensión de cheques emitidos por empresas favorecidas con el desfalco del Seguro Social para la campaña electoral de 2013, lo que admitió el miércoles el presidente Hernández, aunque dijo que desconocía la procedencia de esos fondos.
El monto de ese dinero rondaría el equivalente de unos 148 mil dólares para la campaña de las elecciones de noviembre de 2013 que ganó Hernández a la candidata del partido Libertad y Refundación, Xiomara Castro, esposa del expresidente Manuel Zelaya, quien fue derrocado en 2009.
El presidente Hernández dijo a periodistas de tres canales de la televisión local que él no tiene “nada que ver”, que el caso del Seguro Social se debe esclarecer y que los responsables deben ser sancionados.
Hernández también reiteró que su gobierno no retrocederá en la lucha contra la corrupción y recordó que en el país ya no hay “intocables”, en alusión a los narcotraficantes que durante varios lustros controlaron con libertad corredores aéreos, terrestres y marítimos desde la frontera con Nicaragua hasta la de Guatemala. Al respecto, Hernández recordó que 10 “intocables” narcotraficantes han sido entregados a Estados Unidos.