La corrupción política o mal uso del poder público, conlleva una desatención a las necesidades de la sociedad. Y la negligencia (incompetencia y el fallo involuntario causado por la falta de diligencia), puede ser una forma de corrupción.
En estos momentos de búsqueda de transparencia para eliminar la corrupción, aprovechamos para evidenciar situaciones que se están dando y que contribuyen al bajo rendimiento de nuestra educación. Deficiencias de nuestro sistema de salud, que afectan también al sistema educativo. A través de un programa neuropsicológico para alumnos con dificultades en lectura, que han estado llevando a cabo en escuelas públicas de Chitré, la Fundación para la Eficiencia Intelectual y la regional del Ministerio de Educación (Meduca), se ha develado la ausencia de atención médica especializada, por negligencia del Programa de Salud Escolar (Minsa).
De una muestra de estudiantes con dificultades severas en lectura, al 96% no se le había atendido la vista. El 33% tenía deficiencias refractivas, encontramos lesión de córnea y la mayoría con deficiencias funcionales desatendidas. La Dra. Biviana Tapia, expresidenta de la Asociación de Optómetras de Panamá, confirma que de los 242 optómetras idóneos que hay en el país, el sector público cuenta solamente con 2 en el Ministerio de Salud (Minsa) y 26 en la Caja de Seguro Social. No hay optómetras en el Hospital del Niño, Unidad de Atención primaria de Salud (Ulaps-Caja de Seguro Social), hospitales, ni en los centros de salud del Minsa.
La Dirección Nacional de Programa de Salud Escolar del Minsa reporta la atención visual de solamente 3 mil 686 niños en 2015. Esta cifra aumenta cada año, pero muy poco.
Para sensibilizar a nuestras autoridades sobre estas otras causas de fracasos escolares, en el último congreso de la Feria del Libro se llevaron a cabo conferencias sobre la importancia que tiene la salud visual para la lectura y rendimiento escolar. El equipo PISA de la OCDE, en su presentación, comentó sobre las dificultades que tienen en los distintos países para definir y tratar la disfuncionalidad visual y otras. Expertos en neuropsicología educativa de la Universidad Internacional de la Rioja-España, expusieron sobre los avances científicos en salud visual-auditiva-motora para optimizar el aprendizaje escolar. Explicaron sobre otras capacidades visuales necesaria para la lectura, y que no son contempladas por la optometría clásica, sino por la ortóptica u optometría comportamental, más subespecializada e integral, pero ausente en Panamá.
Este año, PISA-OCDE realizará evaluaciones para las cuales el Meduca se ha estado preparando fuertemente, con la esperanza de que dicho diagnóstico permita gestionar un nuevo plan de educación nacional.
Pero un plan educacional que no contemple salud (preferiblemente como en primer mundo), no permitirá alcanzar los objetivos a que aspiramos. La vista es solo el ejemplo más evidente, pero hay otras áreas de la salud que son también esenciales para que los alumnos puedan aprender. Nuestros niños no pueden asimilar ni procesar la información escolar exigida, si tienen estas deficiencias.
Y esta tarea no la podemos delegar a PISA, es un esfuerzo que debemos realizar nosotros mismos. Como tampoco podemos esperar que el estudio multidimensional de la OCDE resuelva nuestras lagunas en formación y actualización a subespecialistas de la salud, educación y sectores fronterizos.
Esta formación es necesaria para fortalecer los grupos multidisciplinarios que definen las políticas públicas, abrir espacios laborales para nuevas subespecialidades, y poder atender no solamente a los niños de las áreas de extrema pobreza, de las comarcas y de Chitré, ¡sino a todos!
Pero, ¿habrá la voluntad política necesaria para tratar a fondo estas necesidades de salud y formación o seguiremos siendo testigos de la negligencia y corrupción?
La autora es máster en neuropsicología y educación