ELECCIONES 2019

Mami, ¿qué será lo que quiere Martinelli?

Mami, ¿qué será lo que quiere Martinelli?
Mami, ¿qué será lo que quiere Martinelli

Fácil: Ricardo Martinelli quiere regresar al poder. Desde la casa club de la cárcel El Renacer -que en nada se parece a la casa club del Super 99-, acarició la posibilidad de estar en la papeleta de las elecciones de mayo de 2019 como diputado, alcalde y vicepresidente. Y la pregunta es, ¿para qué?

¿Será que el mismo Martinelli que destruyó la institucionalidad de la Asamblea Nacional “convenciendo” a diputados que se pasaran para su partido, ahora entiende el rol fundamental de este órgano del Estado y quiere ser parte de él?

¿Será que el mismo Martinelli que le quitó la facultad de recoger basura a la Alcaldía y propició el desorden inmobiliario y de zonificación de la ciudad de Panamá ahora sabe cómo ordenar esta ciudad?

¿Será que el mismo Martinelli que dijo que el puesto de vicepresidente era una botella sin funciones creyó que como vicepresidente de Rómulo Roux -al que algunos de sus copartidarios llaman traidor- podía ayudarlo a cumplir la visión de “cambio” -¿Recambio? ¿Cambio 2.0? ¿Cambio bajo en calorías?- que el partido Cambio Democrático quiere para este país?

No. Lo que quiere es un puesto de poder, y está dispuesto a burlarse de nuestro sistema electoral para conseguirlo. Ricardo Martinelli, con su actitud que ha sido tan pública desde que asumió la presidencia, se burla de nuestras instituciones más preciadas porque puede.

No soy abogado para entrar en la discusión legal de si podría o no correr para los tres puestos, pero sí soy un ser humano para entrar en la discusión moral de hacerlo o no. Ricardo Martinelli está burlándose de todos los panameños pretendiendo correr para tres puestos de elección, sin siquiera tener un argumento sólido y lógico para semejante absurdo.

Los panameños debemos alzar nuestra voz y pedir con fuerza que nuestras autoridades protejan la institucionalidad de nuestro país, y nuestro sistema electoral que tantas luchas costó a las generaciones anteriores. Porque si Martinelli no quiere poder, que lo llamen honorable, fuero, carro y todos los beneficios que tienen nuestros gobernantes, entonces parafraseando a Wilfrido Vargas yo me pregunto, “Mami, ¿qué será lo que quiere Martinelli?”.

El autor es miembro de Movin

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