Ilias Mazyani, de 19 años, se sentaba todas las tardes en el café de Al Bustán con su amigo Mohamed Abdelmalki, de 21. Hablaban siempre de lo mismo: de irse a Alemania pasando por Turquía, haciéndose pasar por refugiados sirios. Después del último verano, muchos jóvenes de Nador lo habían conseguido. La mayoría había nacido en el pueblo de ellos, Zgangán, a siete kilómetros de Nador y a unos 20 minutos en coche de la frontera con Melilla. Circulaban por el pueblo planos del viaje con las instrucciones para llegar a Europa. Solo había que pagar unos 891 dólares por el billete de ida y vuelta desde Casablanca a Estambul. Para viajar a Turquía los marroquíes no necesitan visado.
Una vez en Turquía, había que deshacerse del pasaporte marroquí, comprar un carné sirio por unos 66 dólares, pagarle a la mafia que se dedica a transportar refugiados hacia Grecia y hacerse pasar por sirio. A unos les salía el trayecto por el equivalente a mil 100 dólares y a otros por 3 mil 300. Las agencias de viajes empezaron a subir el precio de los vuelos a Estambul a medida que aumentó la demanda y las mafias también hicieron lo mismo.
En septiembre partieron muchos jóvenes de Zgangán. No hay cifras oficiales. Pero la mayoría de las fuentes consultadas hablan de más de mil en un pueblo de apenas 30 mil habitantes. Algunos se hicieron videos durante el trayecto y comenzaron a difundirlos en Facebook. Iban a Alemania porque la mayoría de la gente en Zgangán tiene familias allí desde hace varias décadas. Mazyani y Abdelmalki probaron suerte junto a otro amigo el 17 de noviembre.
“Llegamos hasta la frontera de Grecia con Macedonia”, relata Abdelmalki. “Pero ya no había manera de cruzarla. Lo intentamos hasta tres veces. Ilias me dijo que lo iba a probar una cuarta vez antes de renunciar. Y al intentar pasar la valla quedó electrocutado”. Su familia aún espera recibir los restos de Ilias, que se encuentran en Grecia.
El éxodo de jóvenes se ha extendido a otras zonas. El medio digital Le Desk asegura que en la ciudad de Safi (unos 600 mil habitantes) hay barrios como Hay Oued El Bacha o Derb Moulay El Hassan que han registrado “salidas masivas en los últimos meses”.
“Desde la región de Nador han salido al menos más de mil jóvenes desde el pasado verano. Este fue el primer lugar del país desde donde comenzaron a irse”, señala Omar Naji, presidente en Nador de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos.
“Desde el año 2000, el Estado empezó a hablar de grandes planes y proyectos de infraestructura para Nador”, comenta Naji. “Pero después de 15 años el resultado está aquí: no se ha hecho nada. El desarrollo del turismo del que se habló nunca ha llegado; el trabajo, tampoco. El propio rey dijo en uno de sus discursos que no ha visto el resultado de todos los proyectos que inauguró. El empresario más grande de Nador es Melilla. El contrabando sigue siendo la principal industria”.