México no puede sacudirse el fantasma de la violencia en 2016. Mayo fue el mes con más homicidios desde septiembre de 2012. Junio ha confirmado una tendencia al alza que ha puesto en guardia a los especialistas que analizan el fenómeno. Durante el mes pasado se abrieron mil 666 averiguaciones previas por este delito en las fiscalías del país, según cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), un organismo de la Secretaría de Gobernación (equivalente al Ministerio del Interior). Es el segundo mes con más homicidios en lo que va de 2016 y el segundo peor dato en cuatro años. Este lunes, la oficina de estadística mexicana confirmó que 2015 logró mantenerse en la misma tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes que en 2014.
El país leyó en los diarios de este lunes los saldos que dejó un fin de semana violento, cuando dos alcaldes fueron asesinados. En Chiapas (sureste), Domingo López, el presidente municipal de San Juan Chamula, otros dos miembros del consistorio y un par de personas más fueron ultimados por una turba armada. En Michoacán (oeste), Ambrosio Soto Duarte, alcalde de Pungarabato, un municipio del violento estado de Guerrero, fue víctima de un atentado cuando viajaba por carretera. El regidor había alertado de haber recibido amenazas de la delincuencia organizada. Los peritos calculan que en el ataque fueron disparadas unas 600 balas.
Junio registró 84 averiguaciones previas menos que mayo. Sin embargo, el ligero descenso en el número de expedientes abiertos por las fiscalías locales, que pasaron de mil 750 a mil 660 en junio, encierra un aumento de 15% en los homicidios durante el primer semestre comparado al mismo período de 2015. El año pasado hubo 8 mil 156 víctimas, mientras que los primeros seis meses de 2016 dejaron 9 mil 413. Comparado con junio de 2014, el punto más bajo en el gobierno de Enrique Peña Nieto, los homicidios han crecido 40%.
Las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan también que muchos estados están regresando a dinámicas violentas. Nuevo León, la perla industrial del norte del país, había logrado reducir drásticamente las cifras de homicidios que dejó en 2011 una disputa entre el cartel del Golfo y Los Zetas. Aquel año registró más de 2 mil asesinatos. Los esfuerzos de las autoridades lograron disminuir la cifra a 574 en 2014. Este verano está dejando al Estado un aumento de 45%. La entidad ha pasado de 227 averiguaciones en el primer semestre de 2015 a 330 este año. Casos similares se viven en Zacatecas (93% más), Veracruz (77%) y Colima (338%), un estado de 650 mil habitantes que tuvo 225 asesinatos en 2015, una tasa de 31 por cada 100 mil habitantes, superior a la de Brasil o Colombia.
Las preocupantes cifras de junio han sido templadas con el más reciente informe del Instituto mexicano de Estadística y Geografía (Inegi). El organismo ha dado a conocer este lunes los números preliminares de homicidios para 2015. El reporte asegura que el año pasado se documentaron 20 mil 525 casos en México, más de 12 mil cometidos con armas de fuego. “Una proporción de 17 homicidios por cada 100 mil habitantes”, señaló el Inegi en un comunicado. El instituto asegura que la tasa es similar a la registrada en 2014 (20 mil 10 asesinatos, 17 por cada 100 mil habitantes).
Las cifras obtenidas de más de un millar de oficinas de registro civil, 300 agencias del Ministerio Público y 106 oficinas forenses confirman que el gobierno de Peña Nieto logró mantener en 2015 el embate de la ola de violencia iniciado en el sexenio de Felipe Calderón. En ese gobierno, la guerra contra el narcotráfico detonó el alza de homicidios en México, que llegó a su pico histórico en 2011, con 27 mil 213 asesinatos. En el arranque de la era Peña Nieto, México tenía una tasa de 22 muertes violentas por cada 100 mil habitantes y 5 mil asesinatos más que los registrados en 2015. El dato, sin embargo, sigue siendo muy superior al promedio de la OCDE, de 4.2 por cada 100 mil habitantes.
El analista Alejandro Hope, experto en estadísticas de violencia, ha alertado que el país podría cerrar 2016 con más de 24 mil víctimas. Esto significaría que el país elevaría la tasa de homicidios a 20 por cada 100 mil habitantes, similar a la que tenía en el sexenio anterior. “A este ritmo es probable que alcancemos la marca de 2012”, dijo Hope.
