Hemos conocido a los diferentes candidatos a puestos de elección a través de debates y entrevistas. Afortunadamente, no hemos sido víctimas de la invasión de publicidad excesiva, como en contiendas anteriores, gracias a la veda electoral. Mal acostumbrados a campañas de más de un año, con medios tradicionales y no tradicionales disponibles, saturados con rostros, sobrenombres y eslóganes de campaña. ¿El escenario? Los carnavales y cualquier fiesta patronal o religiosa que se cruce por su camino que se convierte en un espacio más para hacer campaña.
Para angustia de muchos, ayer, oficialmente, terminó la veda electoral y se inicia el periodo de 60 días antes de las elecciones, cuando todos podrán volver a hacer campaña. Proliferará la publicidad electoral en medios escritos, vallas, televisión, radio y por supuesto los medios digitales y las redes sociales.
¡Ojo! Pongamos especial atención a los medios digitales y a las redes sociales. Por su naturaleza, permiten a los anunciantes segmentar a los usuarios, no solo demográficamente, sino considerando sus intereses y comportamientos. Pueden llegar a ser muy peligrosos si se usan de manera indebida. Encuestas manipuladas por cuentas falsas o bots y noticias falsas o fake news desprestigiando a un candidato o intentando afectar la integridad de las instituciones electorales , pueden hacer cambiar de opinión la intención de voto ciudadano o incluso la participación en la elección.
El fenómeno no es nuevo. Ha habido casos paradigmáticos en procesos electorales recientes en países de la región. Ataques a través de cuentas falsas con mensajes que buscan manipular a la opinión pública, han logrado trastocar tendencias electorales.
Tranquiliza que los candidatos presidenciales hayan firmado el Pacto Ético Digital, que los compromete a evitar el uso de campañas sucias, cuentas ficticias y noticias falsas en las redes sociales, aunque esto no implica que sus seguidores cumplan con este compromiso. Es crucial que, como ciudadanos, velemos por una campaña limpia, e impidamos que personas mal intencionadas desinformen a través de las redes sociales. Compartir una noticia “por si acaso” sin verificar su veracidad, es la principal causa de que las noticias falsas se expandan sin control. Denunciemos las cuentas falsas y seamos los principales vigilantes de que se honre el Pacto Ético Digital.
La veda electoral ha terminado. Ello no significa que en los próximos dos meses nos ahoguen de contaminación visual por parte de campañas de candidatos, en los medios de comunicación tradicionales y no tradicionales.
Es nuestro deber exigir a los aspirantes al solio presidencial, campañas con contenido, exposición de propuestas y cruce de ideas en debates en lugar de plagarnos con vallas e inundarnos con artículos promocionales. Hagamos viral esta campaña, a fin de que se extienda a todos los cargos de elección popular, para realmente votar por los mejores y no por aquellos que manipularon nuestro criterio y jugaron con nuestra capacidad de tomar decisiones.
El autor es miembro de Jóvenes Unidos por la Educación, cofundador de Tutorez.
