GOBIERNO

Primavera de Cortizo, entre ilusiones y desafíos

Primavera de Cortizo, entre ilusiones y desafíos
Primavera de Cortizo, entre ilusiones y desafíos

Si hay algo en lo que está de acuerdo la ciudadanía es que un espíritu de optimismo sobrevuela los cielos panameños. Aun los más mezquinos están concediéndole a Laurentino Cortizo y su gobierno un ciclo primaveral del que, según lo administre, dependerá el resultado de su gestión quinquenal.

El imperativo es gobernar con el ejemplo y con transparencia para disponer del capital de confianza y esperanza que se le ha entregado. Sus acciones y decisiones –con una clara hoja de ruta pública con metas de avances, monitoreo y evaluación de información confiable– serán el indicador para medir el saldo de ese capital tan volátil como inestable.

Su desafío será seducir al resto de los ciudadanos que no lo respaldaron en las urnas. Consciente de esa realidad, en su corto discurso de toma de posesión insistió en 15 ocasiones en tratar de prender la ilusión colectiva porque –subrayó– Panamá necesita de todos. De allí que la línea de flotación de su gobierno es unir fuerzas.

Es difícil desactivar en forma instantánea todos los problemas acumulados en el último quinquenio por el lastre de incapacidad, corrupción e improvisación.

El freno al crecimiento económico está asociado al descalabro en el manejo de las finanzas públicas. Al dar la espalda al sector privado, la administración que se fue hizo poco o nada por contribuir a la sostenibilidad de los sectores que más aportan al desempeño de la economía.

Eso ha incidido en el crecimiento del 5.9% proyectado para 2019, pues solo alcanzó un 3.1% en los primeros cuatro meses y está obligando a bajar las expectativas hacia finales del año. Una deuda pública triplicada, una piñata de subsidios y el aumento irresponsable de la planilla y los gastos de funcionamiento son la pesada herencia que recibió la nueva administración.

Cortizo está dando los primeros pasos para reactivar sectores como la construcción, el comercio y el agro, generadores de empleo, en momentos en el desempleo se acerca al 7% de la población económicamente activa. Su meta es generar 240 mil empleos en el quinquenio, para mejor las condiciones de vida de 777 mil panameños sumidos en la pobreza, incluyendo 450 mil niños.

Por otro lado, los críticos advierten que en 30 años de democracia ningún gobierno ha concentrado tanto poder como el de Cortizo, con el control de la Asamblea Nacional por su partido el PRD, la posibilidad de nombrar seis magistrados en la Corte Suprema de Justicia y renovar la junta directiva del Canal. Le aconsejan auspiciar el contrapeso de la oposición como una necesidad de todo sistema democrático y propiciar un debate nacional para sacar adelante, lo más consensuadas posibles, las reformas a la Constitución y la Caja de Seguro Social.

En ese pulso político un punto clave será la elección en diciembre del nuevo contralor general de la República y determinar la continuidad en el puesto de la cuestionada procuradora general de la Nación.

En lo internacional, Cortizo debe conjurar la amenaza cíclica de la inclusión de Panamá en las listas del GAFI, porque la desconfianza de los mercados impacta en sectores estratégicos de la economía con su efecto sobre las finanzas públicas. La nueva administración se propone limpiar el nombre de Panamá en el exterior y ganarse el respeto de la comunidad internacional con un trabajo conjunto entre el gobierno y el sector privado.

Estados Unidos, la República Popular China y Venezuela son las prioridades en la agenda internacional. Washington es el principal socio, con 115 años de relaciones, mientras que Pekín ha despertado recelos por la forma opaca como se dio la apertura de su embajada en Panamá. La guerra comercial entre ambas potencias tiene repercusiones locales reflejadas en la disminución de barcos chinos por el Canal y tendrá mayores efectos si esa disputa se prolonga.

En el caso de Venezuela, la nueva administración aboga por una solución integral, negociada, que origine condiciones para elecciones democráticas. Ha puesto a disposición del régimen actual y la oposición el territorio nacional como un espacio de diálogo y concertación, rescatando el espíritu del proceso de paz para Centroamérica impulsado en la década de 1980 por el Grupo Contadora, del cual Panamá fue artífice y originador.

Todo eso está abonando a la recuperación de la autoestima de los panameños y contribuyendo a prolongar la primavera de que goza Cortizo. Una tarea titánica que demanda un consenso de gestión diaria y contagiar a la población con el optimismo y la certeza de que realmente lo mejor está por llegar.

El autor es periodista

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