La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente ruso, Vladímir Putin, evidenciaron el domingo sus discrepancias sobre Ucrania, que quedaron de relieve al exigir la canciller la integridad territorial del país.
Merkel se negó a acudir al desfile militar con el que Rusia celebró el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa, pero viajó un día después a Moscú.
Es la primera cita de ambos líderes desde el acuerdo de alto el fuego en Ucrania de febrero en Minsk.
El cese de los ataques supone, precisamente, la clave de aquel acuerdo. Sin embargo, “hoy no tenemos aún un alto el fuego y cada día recibimos informes de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, que de forma bastante objetiva explica por qué el alto el fuego no se observa”, afirmó Merkel.
“No podemos decir que una parte lo cumple al 100% y la otra no lo cumple en absoluto, pero tenemos información de que de parte de los separatistas hay muchas violaciones del alto el fuego”, continuó la canciller en una rueda de prensa conjunta.
Las acciones militares en la localidad de Shirokino y en el aeropuerto de Donetsk, y el “peligro de que las acciones bélicas puedan reanudarse en otras regiones”, fueron asuntos de la reunión. Merkel consideró“necesario aspirar a la integridad territorial de Ucrania” y vio positivo que se hayan formado cuatro grupos de trabajo para desarrollar el proceso de Minsk.
El líder ruso lamentó la falta de “criterios comunes” para evaluar acontecimientos internacionales, y comparó el “golpe de Estado” de Ucrania con Yemen. En el primer país, “al expresidente [Víctor] Yanukóvich le propinaron insultos” y en el segundo “otros países quieren devolver al poder al presidente local”. De esta comparación concluyó que hay que “afirmar las normas del derecho internacional” y no “la ley del fuerte o del puño”.
Resolver los problemas no parece un objetivo realista hoy por hoy, pero sí congelarlos en aras de los negocios ruso-alemanes.
El presidente ruso recordó que hay 6 mil empresas alemanas en su país y más de 100 compañías germanas se beneficiaron de pedidos por valor de mil 600 millones de dólares en los recientes Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi.
El resultado del “enfriamiento de las relaciones bilaterales” es una contracción del comercio bilateral de 6.5% en 2014 y 35% en los primeros dos meses de 2015, precisó.