Esta temporada lluviosa ha sido fuera de lo normal. Hemos tenido aguaceros varios días seguidos y muchos ciudadanos se han visto afectados, algunos perdieron sus pertenencias y otros, lamentablemente, perdieron la vida. Son cosas del destino que nadie puede evitar, Dios decide en qué forma y cuándo dejas este mundo.

En estos tiempos, el ser humano ha evolucionado tecnológicamente en áreas como la medicina, comunicaciones y educación. El internet y las computadoras personales permiten tener información de inmediato cuando se investiga un tema específico.

En Panamá, el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) se encarga de alertar y socorrer a las comunidades en caso de emergencia por eventos naturales o de cualquier otro tipo que requiera la movilización de los civiles hacia áreas seguras. Queda claro que ellos no están para evitar catástrofes naturales, nadie puede predecir cómo y cuándo llegarán, pero como mencioné, tecnológicamente contamos con aparatos de radar sofisticados que pueden calcular la velocidad de los vientos y el rumbo que tomarán las tormentas. Respetamos a los héroes anónimos que arriesgan sus vidas para salvar a otros, pero, lastimosamente, esa institución no está liderizada por personas capaces de tomar decisiones acertadas. Al parecer, actúan por reacción, no son proactivos, la decisión de suspender las clases debió comunicarse en la noche del lunes 21 de noviembre, no a las 7:00 a.m. de ayer, martes 22 de noviembre.

Por otro lado, la población no tiene conciencia ciudadana. Muchos usan las redes sociales para confundir y envían fotos de catástrofes que ocurren en otros países, no hay seriedad ni madurez. El temporal que nos afecta ratifica que en Panamá no estamos educados para afrontar los desastres naturales. Los ciudadanos no siguen indicaciones, piensan que todo es relajo, no miden los riesgos y se exponen a perder la vida.

En mi concepto, los líderes del Sinaproc deben ser reemplazados por personas idóneas y capaces. Aún recuerdo que tras la caída de un muro en Costa del Este, de inmediato en las redes sociales se difundió un video que mostraba el derrumbe, sin embargo, de inmediato el director del Sinaproc envió un mensaje de voz en el que aseguraba que ese hecho no se había registrado en Panamá. Esto demuestra que no hay sincronización entre los líderes de esa agrupación. Ayer, tras la caída de un árbol que mató a un inocente niño, se destapó el cofre de la ineptitud. Estoy seguro de que se pudo haber evitado esa muerte, si se hubiera actuado con proactividad. Mientras escribía estas líneas, las redes sociales difundían numerosas alertas, con información, fotos y audios, en su mayoría falsos, generando confusión y desesperanza entre la población. Desde hace días, el Sinaproc debió llamar a una conferencia de prensa para explicar, con detalles y de manera oficial, los riesgos asociados al temporal que nos afecta y preparar a la ciudadanía, en vez de actuar después de las catástrofes.