Al acercarse el inicio del nuevo año, una de las autopromesas más frecuentes es el compromiso de empezar una rutina de ejercicios. En esta ocasión queremos aconsejar algunos tipos de ejercicios y sus beneficios para la salud. El denominador común es que hay que hacerlos en forma sostenida, como parte del estilo de vida.
Desde el punto de vista fisiológico, los ejercicios los podemos dividir en:
- Ejercicios aeróbicos: también llamados cardiopulmonares. Son aquellos que producen contracciones rítmicas de los músculos (contracción-relajación) y provocan aumento de la frecuencia cardiaca. Aquí pertenecen ejercicios como caminar, correr, saltar, nadar, montar bicicleta, bailar, etc. La recomendación es hacerlos al menos cuatro días a la semana, por una duración de 30 a 60 minutos cada vez.
- Ejercicios de resistencia: también llamados de fuerza. Son aquellos que provocan aumento de la masa muscular.
Para salud y no para fisiculturismo, la recomendación es hacerlos de 2 a 3 veces por semana, en días alternos. Debe usarse un peso que permita hacer 10 repeticiones seguidas antes de descansar para empezar el siguiente ciclo. No trate de levantar más peso, sino hacer más repeticiones.
- Ejercicios de flexibilidad: son los que nos permiten mantener el rango máximo de movimiento de nuestras articulaciones. Básicamente son ejercicios de estiramiento, tratando de llevar las partes hasta el extremo de su movimiento o hasta que se empiece a sentir dolor y mantenerlo ahí por 20 segundos, se suelta y se repite 5 veces. Debe hacerse, al menos, 3 a 4 veces por semana.
- Ejercicios neuromotores: también llamados ejercicios de balance. Estos incluyen el tai-chi, yoga, gigong y otros, y son beneficiosos porque ayudan a mantener el balance y evitar las caídas, tan peligrosas en la tercera edad. Deben hacerse tres veces por semana. Con esta información podemos ahora sí cumplir la promesa de inicio de año y es indispensable que sea sostenida a través de los siguientes meses y años.
