En el año 2016 entró en vigor la Ley de descentralización en Panamá. Este proyecto viene con un propósito y es solventar de manera directa y cercana a los problemas y necesidades de los habitantes. En total, serían 78 alcaldes y 648 representantes de corregimiento a lo largo y ancho del territorio nacional. Luego de dos años de entrada en vigor, se vienen muchas dudas sobre el éxito de esta ley y su alcance en este periodo.
Existe un ente encargado de velar por el desarrollo y ejecución del proyecto, llamado Secretaría Nacional de Descentralización (SND), el cual ha emitido un informe en el que señala que los gobiernos locales han recaudado una cifra de 320 millones de dólares provenientes solo del impuesto del bien inmueble (IBI), recibieron por la parte del Programa de inversiones de obras públicas y servicios municipales (Piopsm) 220 millones de dólares. Además, la SND les ha distribuido 75 millones 485 mil 389 dólares de los remanentes bancarios del antiguo Programa Nacional de Desarrollo Local (Pronadel).
En líneas generales, la SND destaca que actualmente existen 2 mil proyectos aprobados y que se han desembolsado más de 158 millones de dólares, alcanzando un 57% solo con los fondos del IBI. Todas estas cifras le han dado una solidez al SND y a su vez los municipios debieron reforzar sus funciones operativas y administrativas con recursos humanos, esto trajo consigo una generación de puestos de trabajo de alrededor de 3 mil 500 nuevos empleos directos con la contratación de personal idóneo para las áreas, dando un impulso a todas las herramientas informáticas para tener el control y seguimientos de los proyectos.
Además, se cumplió con los suplentes a representante, que por primera vez en la historia, se les hizo reconocimiento salarial, pagos que alcanzan los 4.9 millones de dólares.
Para el desembolso de los fondos, las alcaldías y juntas comunales primero deben convocar a la ciudadanía para vincularla a la toma de decisiones, lo que es vital para la aprobación y ejecución de las obras en las comunidades. En este período ya se han realizado 2 mil procesos de participación. La participación ciudadana es vital dentro de un proceso de descentralización, dado que se les otorga protagonismo dentro de la planificación de obras y necesidades que se presenten.
Con el proceso de descentralización se creó la plataforma de municipios digitales, con el objetivo de dar a conocer a las comunidades el uso de los recursos mediante herramientas tecnológicas, las cuales facilitan el manejo y la transparencia de los recursos.
El autor es estudiante de la UIP
