En 1973 la compañía conocida hoy como Motorola y su entonces directivo Martin Cooper diseñarían el primer auricular de telefonía móvil, que permitiría realizar llamadas a distancia entre estos aparatos, que pesaba más de dos kilos y costó el equivalente a un millón de dólares. Cooper, parado en una calle de Nueva York, realizó su primera llamada telefónica desde un prototipo de celular, no podría haber sido capaz de concebir el éxito que alcanzaría su invento. Jamás pensó que les cambiaría completamente la vida de las personas que utilizan la telefonía; convirtiéndose en unos zombis (muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo).
Caminando por los barrios, por las avenidas de la ciudad capital (Panamá), he observado a personas que caminan hablando y chateando por celular; sometidos al hipnotismo, que le hace perder la noción del tiempo, igual que a un consumidor de drogas prohibidas. Tecnología que ha llegado para confundir, dañar y esclavizar a los parroquianos que la consumen diariamente. Hoy se convierte en una adicción mundial (la puedes consumir sin ser arrestado); generando problemas en su trabajo, en sus actividades académicas, en sus relaciones sociales y/o en sus relaciones familiares o de pareja.
La industria de telecomunicaciones móviles se ha extendido por todo el mundo, desarrollando una gran colección de tecnologías para celulares (hay más de 6 mil millones de teléfonos celulares en uso alrededor del globo, señala BBC). Se ha convertido en una radio o televisión portátil, un navegador de internet o una cámara fotográfica, en un video juego entre otras cosas. Al condensar tantas tecnologías en un solo aparato, Cooper decía que los operadores y fabricantes de telefonía móvil han convertido el celular en "una monstruosidad". Muchas personas por estar chateando y hablando por celular, han provocado accidentes, en los que personas inocentes han perdido la vida, otros han caído en hoyos causándose heridas graves, han rodado por escaleras, se pasan la parada de su casa, entre otros. La adicción es tan grande que no pueden comer sin hablar y chatear por celular.
Matt McGrath periodista de la BBC especializado en temas científicos explica las consecuencias del celular. “Aunque el proyecto es de larga data, la extensión del proyecto significa que los científicos podrán observar una gama más amplia de enfermedades, incluyendo cáncer del cerebro, derrame cerebral, enfermedad coronaria y males de Alzheimer y de Parkinson”.
"También vamos a monitorear los síntomas. Si hay un cambio en la frecuencia de jaquecas, tinnitus o zumbido de oídos, depresión y desórdenes del sueño", declaró a la BBC la doctora Mireille Toledano, codirectora de la investigación y especialista del Imperial College, de Londres. "Estos son efectos comúnmente reportados por las personas que utilizan celulares y vamos a estar observando estos síntomas a lo largo del tiempo", expresó.
Para abarcar la exposición a varios tipos de radiaciones electromagnéticas, el estudio incluirá también el sistema wifi, los teléfonos inalámbricos e, incluso, los monitores para bebés.
El autor es comunicador social y artista plástico