Un día duró la declaración oficial de que África estaba libre de ébola. Si el jueves se consideró cerrado el último brote en Sierra Leona, el viernes se ha sabido que hay dos casos positivos en Guinea. Se trata de dos personas de Koropara, en la prefectura de Nzérékoré, que presentaban síntomas como vómitos y fiebres. Además, tres de sus familiares han muerto de lo que ahora se sospecha que era ébola.
Guinea había sido declarado libre del virus el 29 de diciembre de 2015. Según dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades alertaron el miércoles que había unos casos sospechosos en esa región, y enviaron a un equipo médico. Los afectados son una mujer y su hijo de cuatro años.
La reaparición de la enfermedad no ha sorprendido a las autoridades locales ni a la OMS, que ya habían alertado de que podían esperarse algunos brotes. Lo importante, afirman, es que los sistemas de detección funcionen para controlarlos lo antes posible. No es la primera vez que un país declarado libre de ébola sufre un rebrote de la enfermedad. Le ha pasado ya a Sierra Leona y Liberia. El anuncio de que un brote está controlado se emite cuando pasan 42 días sin que aparezcan nuevos casos. Se toma este tiempo porque es el doble del período de incubación del virus. Así se asegura que la cadena de transmisión se ha roto. Con la información que se maneja, se supone que un infectado puede tardar 21 días en mostrar síntomas, que es cuando puede contagiar a otras personas.
Las autoridades de Guinea van a llevar vacunas contra el virus a la zona. Estos medicamentos estaban en pleno período de pruebas cuando la epidemia empezó a remitir, lo que impidió acabar los estudios. Hasta ahora se ha visto que no tienen efectos secundarios y habían arrojado tasas de protección del 100%, pero estos datos deben confirmarse con ensayos a mayor escala. Además, no se podía descartar que esa eficiencia no fuera debida solo al medicamento, sino a otras medidas, como a la formación en manejo de enfermos y cadáveres.
Se desconoce la causa de esta reaparición del virus. Aparte de un posible contagio de animales o de que quedaran personas enfermas sin diagnosticar, este enseña que el virus se mantiene en los fluidos corporales más allá de esos 42 días de precaución, y que puede reaparecer a partir de la infección en el ojo o el líquido cefalorraquídeo, y transmitirse por vía sexual. Este brote de ébola comenzó en diciembre de 2014, se conoció en abril de 2015 y, desde entonces, ha afectado a más de 28 mil personas, de las que han fallecido 11 mil 300.