La seguridad de las instalaciones de gas debe ser siempre una prioridad. Por esa razón, los reglamentos técnicos deben revisarse periódicamente para garantizar que los procedimientos utilizados sean los más seguros, eficientes y acordes con la evolución tecnológica y las mejores prácticas internacionales.

En Panamá, actualmente se realiza una verificación periódica de hermeticidad en instalaciones de gas existentes mediante un procedimiento que incluye la desconexión de artefactos y la aplicación de pruebas de presión de gas para comprobar la integridad del sistema.

El objetivo de este procedimiento ha sido garantizar la seguridad de los usuarios y detectar posibles condiciones inseguras. Sin embargo, producto del análisis técnico que se viene desarrollando, se ha identificado la necesidad de revisar si este método continúa siendo la alternativa más adecuada para las instalaciones existentes, considerando la evolución que han tenido los sistemas de inspección y detección de fugas a nivel internacional.

Es importante aclarar que el planteamiento no busca eliminar las verificaciones de seguridad de las instalaciones de gas. Por el contrario, busca fortalecerlas mediante la implementación de procedimientos más modernos, eficientes y alineados con las mejores prácticas internacionales.

Los códigos internacionales reconocidos, como la NFPA 54 – National Fuel Gas Code, contemplan las pruebas de presión como una herramienta fundamental para verificar la hermeticidad de sistemas nuevos, ampliados o modificados antes de su puesta en servicio. Estas pruebas forman parte de un sistema integral de seguridad y se complementan con inspecciones, verificaciones y métodos adecuados de detección de fugas.

La tendencia internacional moderna se orienta hacia un enfoque integral de evaluación de seguridad, que combina la inspección visual de tuberías y conexiones, la revisión del estado de válvulas y componentes, la verificación de ventilaciones, la evaluación de equipos conectados, la detección de fugas mediante instrumentos especializados y las pruebas de presión cuando las condiciones técnicas lo requieren.

La diferencia es fundamental: un sistema moderno de seguridad no depende exclusivamente de comprobar si una instalación mantiene una presión determinada durante una prueba, sino que busca identificar oportunamente cualquier condición que pueda representar un riesgo durante la operación normal del sistema.

En Panamá, el procedimiento actual requiere intervenir periódicamente instalaciones que normalmente se encuentran funcionando. La desconexión de equipos, la manipulación de conexiones y la posterior restitución del servicio representan etapas críticas que requieren procedimientos rigurosos, personal capacitado y controles adecuados para garantizar que no se generen condiciones inseguras durante su ejecución.

Por esta razón, se plantea ante las autoridades competentes la suspensión temporal del método actual de pruebas de hermeticidad mediante presión de gas, mientras se completa la revisión técnica del reglamento vigente y se establece una metodología actualizada para la verificación de la seguridad de las instalaciones existentes.

Considerando que la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura es la entidad que elaboró y aprobó el Reglamento de Gas Licuado de Petróleo de la República de Panamá, corresponde a esta institución liderar la revisión técnica del procedimiento vigente y evaluar la incorporación de métodos alternativos que permitan mantener o incluso mejorar los niveles de seguridad actuales.

Esta propuesta representa una opinión técnica personal y no una posición oficial de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura. Su objetivo es aportar al proceso de actualización normativa desde una perspectiva técnica y preventiva.

La suspensión temporal del método actual, si así lo determinan las autoridades competentes mediante el mecanismo legal correspondiente, permitiría realizar una transición ordenada mientras se actualiza el reglamento, brindando, además, seguridad jurídica a los administradores de edificios, propietarios y responsables de instalaciones.

La actualización de un reglamento técnico no representa una disminución de las exigencias de seguridad. En muchos casos, representa una mejora, porque permite incorporar nuevas tecnologías, corregir procedimientos y adoptar métodos más efectivos para prevenir accidentes.

Durante este período de transición, la seguridad puede fortalecerse mediante inspecciones preventivas, la revisión del estado físico de las instalaciones, el mantenimiento adecuado de equipos, la verificación de ventilaciones, la detección de fugas con equipos especializados y la capacitación del personal encargado.

Panamá tiene la oportunidad de modernizar su reglamento de gas, evolucionando hacia un sistema integral de gestión de seguridad en el que la prevención, la detección temprana y la evaluación técnica tengan un papel fundamental.

El debate no debe ser si deben existir controles de seguridad. El debate debe ser si el método actualmente utilizado es el más seguro, eficiente y actualizado para proteger a los usuarios.

En materia de gas, la mejor regulación no es necesariamente la que más interviene, sino aquella que logra identificar y controlar los riesgos reales antes de que puedan convertirse en accidentes.

El autor es ingeniero electromecánico y miembro de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura.