La decisión sobre la mina de Cobre Panamá quedó en manos del presidente José Raúl Mulino. Tres ministros le prepararon sus conclusiones a partir de una auditoría que hizo la empresa suiza SGS. Sea cual sea la decisión, muchos panameños van a desconfiar de ella.
Existen motivos para desconfiar. En 2023 el país vio cómo el Ejecutivo y el Legislativo aprobaron un contrato minero que después la Corte Suprema declaró inconstitucional. Hubo semanas de protestas y calles cerradas. Quien duda hoy tiene presente esto.
Por eso una decisión de este tamaño tiene que llegar explicada, con los datos a la vista, antes de ejecutarse.
Hace más de sesenta años, el politólogo estadounidense Bernard Cohen escribió que la prensa no siempre logra decirle a la gente qué pensar, pero sí sobre qué pensar. En 1972, dos profesores de Carolina del Norte, Maxwell McCombs y Donald Shaw, lo comprobaron con votantes: los temas que más aparecían en periódicos y noticieros eran los que la gente consideraba más importantes.
Durante décadas, ese poder lo tuvieron unos pocos editores.
Hoy las noticias llegan por el celular. Cada persona ve algo distinto, escogido por un algoritmo, y mucho le llega reenviado por un familiar en un grupo de WhatsApp. Según una encuesta de Ipsos de mayo de 2026, seis de cada diez panameños se informan por Instagram. Una encuesta del Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales, de 2025, encontró que apenas siete de cada cien entran directamente a la página de un medio.
La encuesta del Centro encontró que cuatro de cada cinco panameños dicen haber recibido información falsa.
La mina no es el único caso. La reforma de la Caja de Seguro Social se aprobó en marzo de 2025, y el texto completo, para que cualquiera pudiera leerla, se publicó dos meses después. En mayo de ese año, el director de la Caja, Dino Mon, dijo que “la población está escuchando mentiras, porque la ley no afecta a nadie”.
A quienes se preocupan por su pensión, esa frase no les resuelve nada. Necesitan poder evaluar su propio caso con números exactos.
En Bocas del Toro, los trabajadores de fincas de banano entendieron que la reforma les restaba beneficios que tenían desde 2017 e hicieron una huelga. La empresa bananera despidió a más de 6,500 personas. Las familias de Changuinola y los comercios de la provincia fueron los afectados.
Se tiende a ver la desconfianza como un ruido, algo que se esclarece con una conferencia de prensa. Pero tiene un costo económico. En los cierres de vías de 2023, los empresarios calcularon pérdidas de hasta 90 millones de dólares por día. Si la desconfianza cuesta eso, hay que medirla antes de decidir.
¿Qué tan preparados estamos para interpretar la información que nos llega? En la prueba internacional PISA de 2022, menos de la mitad de los estudiantes panameños de 15 años alcanzó el nivel mínimo de lectura. Ese nivel incluye algo tan básico como encontrar la idea principal de un texto.
La solución de siempre es mejorar la educación, y es lo correcto. Pero es un proceso de generaciones, y el dinero no siempre llega a las escuelas públicas: en 2024 Panamá gastó menos de la mitad de lo que se presupuestó para educación, según datos de Naciones Unidas.
Existe una herramienta que da resultados rápido. Se llama inoculación y consiste en enseñarle a la gente, con ejemplos cortos, cómo funcionan los trucos de manipulación antes de que se los encuentre.
El gobierno publicó la auditoría completa de la mina, y fue lo correcto. Falta traducirla: una versión en lenguaje sencillo y un tiempo para preguntas públicas, antes de ejecutar una decisión.
La auditoría está en el sitio web del Ministerio de Ambiente desde junio de 2026. En los grupos de WhatsApp circulan desde hace meses otras versiones, más cortas y fáciles de reenviar. Si el gobierno no le da a la suya ese mismo formato, la decisión la va a terminar explicando alguien más al país.
El autor es empresario y comunicador. Miembro de la Asociación de Proveedores de la Industria Minera Panameña.



