EMPRENDIMIENTO

Para formar universitarios empresarios

A pesar de que ustedes, jóvenes universitarios, toman varios caminos, que esperamos los conducirán a formarse como ciudadanos exitosos y de bien. Varios van a optar por carreras tradicionales, tales como medicina, ingeniería, abogados, entre otros, para ese paso se prepararon en la secundaria. Pero permítanme sugerirle que también pueden ser emprendedores. Según el diccionario Wikipedia, se denomina emprendedor a aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ejecutar su implementación exitosa.

Normalmente se usa ese término para describir a una persona que crea una empresa. Esta persona típicamente tiene una actitud y aptitud que le impulsan a empezar nuevos retos o proyectos, cualidades que le permiten avanzar un paso más allá de donde han llegado otros. Ejemplo clásico que podemos indicar son Bill Gates, de Microsoft, o Steve Jobs, de Apple.

Pero podemos destacar emprendedores en nuestro mismo entorno, tal es el caso del señor Mosses, quien empezó su trayectoria como empresario de un local de alquiler de bicicletas en el Causeway de Amador y ahora es dueño de varios restaurantes de gran calidad, entre ellos Mi Ranchito y Pencas.

Como jóvenes emprendedores, es importante que tengamos ese espíritu de lucha, con confianza sana en que podamos encaminar nuestras energías para hacer una diferencia en el entorno que vivimos. Y recordemos que establecer las metas es el primer paso para transformar lo invisible en visible.

En eso la educación superior y la experiencia de haber intentado algo pueden proporcionarnos las herramientas y conocimientos para que sirvan de materia impulsadora de esa actitud positiva. Jóvenes, como emprendedores, es importante que además de tener una “idea” y las “ganas” de hacer las cosas mejor, tienen que entender el alcance de la trayectoria al éxito. Y recordemos las palabras de Steve Jobs: “Sí tú no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos”. Al elaborar el objetivo hay que planificar, evaluar y controlar todos los aspectos más importantes del negocio, desde la concepción de la idea hasta los pasos relativos a la puesta en marcha de la empresa.

No será fácil y habrá momentos de frustración y hasta lágrimas, pero al final valdrá la pena. Importante recordar las sabias palabras de Henry Ford: “Cuando todo parece que va en contra tuya, recuerda que un avión despega siempre en contra del viento, nunca a favor”.

Todos tenemos la capacidad de poder emprender con nuestra propia empresa, solo necesitamos la motivación de querer hacer el cambio. Logrando ese sueño, esa meta, todos los universitarios pueden ser profesionales aptos y capaces, pero a la vez todos pueden ser emprendedores. ¡Ánimo!

El autor es estudiante de maestría de la UIP

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