[EXTRACTO]

La frontera desmiente a Trump

“A esto no le llamo aprehensiones, lo llamo rescates”. Manuel Padilla, jefe de la Policía de Fronteras del sector de Río Grande, se refiere así a estas personas. No como una amenaza para la seguridad del país, sino como una emergencia humanitaria que hay que atender. Ellos son el mayor desafío que enfrenta la frontera de Estados Unidos (EU) con México, según los encargados de vigilarla.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ha construido una campaña de la nada con el discurso de que la frontera sur está fuera de control y hace falta un muro para contener una avalancha de criminales (“traen drogas, traen crimen, son violadores”, dijo en sus primeros 10 minutos de campaña). Va a construir un muro, asegura, que sellará la frontera con México. Mandos y agentes de la Patrulla Fronteriza tienen un cuidado exquisito de no hacer comentarios políticos. Pero muestran cómo en la frontera ya hay muros en las zonas urbanas por las que se podría pasar andando, tecnología militar de vigilancia en el resto y más de 17 mil agentes sobre el terreno. El mayor desafío al que se enfrentan es gestionar la llegada de estas familias desesperadas, y hasta eso, insisten, está bajo control.

En 2014 fueron detenidos 63 mil niños solos en la frontera, 46 mil de ellos en el sector de Río Grande. McAllen se convirtió en la zona cero de la inmigración irregular en EU y en el foco de un fenómeno nuevo para el que no había protocolos ni infraestructura. El agente Isaac Villegas recuerda un día que patrullaba en el condado de Hidalgo, Texas, y de pronto empezaron a salir niños de los arbustos. Un grupo de 26. “Parecía una guardería. Iban apareciendo niños, se me agarraban a la pierna. Llevaban números de teléfono escritos en la piel, papeles con información metidos en los pañales”. Así fue todos los días durante un año en lo que se conoció como la crisis de los menores. El presupuesto para Aduanas y Fronteras es de 13 mil millones de dólares al año, pero nadie había previsto un sistema de atención humanitaria. Sórdidos centros de detención, que deberían estar llenos de contrabandistas, se llenaron de madres y niños.

Al año siguiente, los “rescates” de menores bajaron a la mitad. Pero este año ha vuelto a subir. En lo que va del año, solo en Río Grande, ha habido 156 mil detenciones, el 44% familias o menores solos. Faltan dos meses para cerrar el año y el total de detenciones en toda la frontera sur es de 332 mil personas, más que todo el año pasado.

No es fácil para la policía de fronteras dar estas cifras y explicar a continuación que la situación está bajo control. Solo se entiende con perspectiva histórica. En el año 2000, la Border Patrol detuvo a 1.6 millones de personas en las fronteras. En San Diego, en 1992, detuvieron a 560 mil personas allí. La espiral xenófoba que provocó aquella crisis se nota hoy en la política de California. El despliegue de un muro, tecnología y agentes redujo la cifra hasta 68 mil en 2010. El grueso de la inmigración irregular se desplazó a El Paso y después a Arizona, a medida que se iba sellando la frontera con muros, personal y tecnología. Hoy, la zona cero de la inmigración irregular es McAllen y el sector del Río Grande. Pero las cifras no tienen comparación y los medios para vigilar la frontera tampoco.


Última Hora

  •  Casualidades de mi primer libro, 1980 Leer más
  • 04:37 Oposición exige a la OEA activar Carta Democrática y desconocer ‘dictadura’ en Nicaragua Leer más
  • 03:30 Mientras el mundo mira a Irán, la guerra en Ucrania entra en una nueva fase Leer más
  • 03:14 Lluvias: hallan sin vida a desaparecido tras ser arrastrado un vehículo en Darién Leer más
  • 03:00 ‘El amigo americano’ Leer más
  • 02:55 El pregón del periodiquero Leer más
  • 02:45 La declaración de menores de edad en el proceso penal Leer más
  • 02:38 Un dispositivo biométrico ayuda a los dueños de los perros a anticipar problemas de salud Leer más
  • 02:15 Los sistemas de medida Leer más
  • 02:15 PRD: el genio que salió de la botella y no quiso volver Leer más