El panameño cuenta con la capacidad, demostrada en la historia, de aumentar su motivación social cuando desea lograr un objetivo nacional: lograr un campeonato deportivo a nivel regional o mundial, luchar por nuestra soberanía; ganar unas elecciones, etc. Sin embargo, los aprendizajes que se logran en esos momentos de entusiasmo y lucha pueden perderse con el pasar del tiempo: la conducta aprendida que no se practica se olvida.
Debemos prevenir que ocurra con la JMJ lo que sucede con nuestros niños y jóvenes después de hacer la primera comunión y la confirmación, e incluso con los adultos que contraen nupcias: pobre participación en las actividades parroquiales y bajo compromiso en la práctica religiosa.
La JMJ constituye un gran reto y una esperanza para nuestro pueblo. Deberíamos evaluar su impacto, examinando los indicadores de cambio psicosociales y espirituales en los panameños, y organizar grupos permanentes dentro de las parroquias y de los colegios.
La psicología social y las leyes del aprendizaje deben emplearse en cada parroquia para que las semillas que se han sembrado germinen, como son los casos, hipotéticos, descritos a continuación, de Federico y Marcos.
Federico (22 años): “No sabía qué hacer en la vida. Pensaba que cada cual tiene que velar por lo suyo; nada de preocuparme por mis hermanos, ya que ellos tienen la vida que se buscaron.
¡Qué equivocado estaba yo! A mi madre se le ocurrió traer dos peregrinos a mi casa. Nunca nadie me había comprendido tan bien como lo hicieron ellos. Su alegría y permanente sonrisa me llenaron de ganas de buscar la antorcha de Cristo. Ahora, dos meses después de la JMJ, tengo anhelos de terminar mis estudios, e invito a mis hermanos a misa y a participar en las actividades comunitarias de mi parroquia: ¡Viva la JMJ!”.
Marcos (21 años): “Cada vez que pensaba en las próximas elecciones, me decía: No votes por nadie. Todos son unos corruptos y no van a cumplir sus promesas. Llegó la luz a mi vida: mi novia me arrastró a que la acompañara en su voluntariado en la JMJ: escuchar las canciones y ver el entusiasmo de los peregrinos despertaron algo dentro de mí. Empecé a reflexionar y tomé la decisión de formar un grupo en la universidad en la que estudio para examinar, de manera crítica, y sobre todo a la luz de la doctrina social de la Iglesia católica, las propuestas que traen los candidatos en estas elecciones. ¡Bendiciones JMJ!
Los cambios que Federico y Marcos realizaron representan la esperanza que se espera lograr con JMJ.
El autor es psicólogo y docente universitario