En su momento, un grupo de científicos de la Universidad de California, Berkeley, encabezado por la doctora Rebecca Cann, aisló ADN mitocondrial (ADNmt) de muestras de mujeres con procedencias étnicas diferentes. A partir de sus hallazgos, concluyeron que la primera mujer, a quien otros por razones históricas denominaron Eva, es madre de todos los seres humanos y vivió en África hace unos 200 mil años. En honor al Día de la Madre en Panamá, este sábado 8 de diciembre, nos enfocaremos en el ADNmt.
El ADNmt almacena información valiosa para reconstruir la evolución de la historia humana. En efecto, los patrones de migración pueden dilucidarse al observar las similitudes de las secuencias y polimorfismos de restricción del ADNmt en poblaciones de todo el mundo. Así, una gran parte de la historia humana se conserva en el ADNmt, el cual se transmite de la madre a su descendencia. De allí que las madres mantengan la historia de la humanidad en el ADNmt que albergan y la heredan a las generaciones futuras.
Utilizando los fundamentos para estudiar el ADNmt, a mediados de la década de 1990, participé junto a los doctores Connie Kolman y Eldredge Bermingham, en el estudio de los orígenes, diversidad genética y factores que pudieron afectar la composición genética de las poblaciones amerindias (chocó y chibchas) de Panamá en los laboratorios de biología molecular del Instituto Smithsonian. Los resultados confirmaron el origen asiático de los amerindios, una mayor diversidad genética en las poblaciones chocó, y un origen de los chibchas a partir de una pequeña población fundadora, el cual se refleja en su baja diversidad genética.
Dichos estudios facilitaron, posteriormente, el estudio de los orígenes y enfermedades de otras poblaciones panameñas. Hoy Gendiagnostik puede utilizar el ADNmt para generar información genética en casos forenses en los que la evidencia carece de ADN nuclear o con la finalidad de detectar mutaciones causantes de enfermedades mitocondriales. También, para establecer la relación de restos humanos antiguos o que han sido expuestos a condiciones ambientales adversas.
Todo esto resalta el valor biológico de la madre. Ella registra la historia evolutiva de la humanidad en su ADNmt y provee al embrión y al recién nacido de alimento y de genes nucleares con funciones importantes para el desarrollo de los rasgos distintivos de la especie humana y sus capacidades.
¡Feliz día a todas las madres, y gracias por contribuir genéticamente con la vida e historia humana!
La autora es genetista humana y miembro del Movimiento Ciencia en Panamá.
