Daniel Domínguez Z. ddominguez@prensa.com
Hay científicos que tienen la capacidad de comunicarse con los demás en un lenguaje accesible, y a la par ser interesantes y educativos en sus planteamientos.
Se trata de expertos que saben despertar el entusiasmo por la naturaleza a todos sus receptores, incluso a los que cuesta despertarle su lado conservacionista.
Uno de ellos es el panameño Jorge Ventocilla, quien ha publicado recientemente las obras Animales y plantas de la Ciudad de Panamá - Una guía para 80 especies y ¡Cébaco!: la historia de isla Cébaco, Panamá, contada por sus pobladores.
En ambos libros, Ventocilla informa y opina, desde un pensamiento veraz y con una honesta voluntad promueve el cambio de actitud. Lo suyo es compartir con su lector sobre la necesidad de proteger nuestro entorno natural y darle su justo valor a nuestra diversidad tropical, una meta que debe ser relevante tanto entre los ciudadanos como por los gobernantes, aunque no siempre sea así.
En Animales y plantas de la Ciudad de Panamá - Una guía para 80 especies, Ventocilla se encarga de contar, de una manera lúdica y con rigor, sobre invertebrados, peces, reptiles, aves, mamíferos, así como de plantas y frutos.
Así uno se entera que la candelillas elaboran túneles que miden hasta un metro bajo tierra. O que los ciempiés tienen pinzas venenosas y que los milpiés no pican. Que el canto de la cigarra solo se manifiesta entre los machos y es para enamorar a sus damas. O que un solo nido de arrieras puede reunir a más hormigas que toda la cantidad de seres humanos que tiene Panamá.
¿Sabían que el gorgojo es la familia más abundante entre los escarabajos o que las ranas y sapos son, en el fondo, lo mismo o que existen en el istmo 22 especies diferentes de loros?
Gracias a Jorge Ventocilla uno se entera que el bin-bín mide 10 centímetros de longitud, que el azulejo nunca vuela solo y que hay 20 especies distintas de garzas en nuestro país.
Mientras que en compañía de Agripino Ríos, Jorge Ventocilla nos invita a conocer una isla de la que se sabe poco: Cébaco.
Ambos advierten que ¡Cébaco!: la historia de isla Cébaco, Panamá, contada por sus pobladores no es un estricto ensayo académico, sino más bien un libro que cuenta la historia de este punto marino de boca de sus propios habitantes.
Estamos ante un tratado de corte antropológico, una especie de reportaje o crónica periodística, sobre el origen del lugar, los recuerdos de sus residentes, los recursos naturales con los que cuenta Cébaco, sus costumbres, festividades y tradiciones, y lo más esencial de todo, cómo su gente ve el futuro de esta isla.

