Desde los años 90, Panamá es líder en abanderamiento de naves a nivel mundial, seguido por Liberia, Islas Marshall, China (Hong Kong) y Singapur, cada uno con diferentes modelos de negocio y estilos de administración de sus flotas mercantes.
Este 2018, y de acuerdo con la Organización de Registros Guinnes, Panamá obtuvo el título de Registro de Buques Más Grande, con una cifra superior a las 8 mil naves registradas, lo que representa el 18.44% de la flota mercante mundial.
Por definición, el negocio de registros abiertos o abanderamiento de buques es la opción dada a un propietario de registrar su nave y utilizar la bandera de registro de un país, aunque este no sea nacional ni reporte sus actividades u operaciones en el territorio de ese Estado.
En cualquier caso, el abanderamiento como tal genera su influencia en el coste del transporte e impacta en el trasporte de carga por vía acuática. En los últimos años, el negocio sigue su metamorfosis, elevando una nueva bandera roja, que nos debería alertar con respecto a las realidades del mercado y enfrentar la dura competencia que otros actores ejercen sobre el modelo de negocio que ostentamos en Panamá.
La gran interrogante es ¿se ha preparado Panamá, con una política de Estado, para mantener ese sitial en el mundo? Hay avances, pero se necesita mucho más… y lo explico.
Mientras Panamá tiene una administración de su registro de naves meramente estatal, con sus ventajas y desventajas, las de Liberia e Islas Marshall, por ejemplo, se fundamentan en un modelo de negocio corporativo, aceptado mundialmente, funcional y que reportan crecimientos importantes dignos de analizar y estudiar.
Ambos registros pusieron en marcha cambios innovadores en su momento, cada uno por separado. Liberia primero que Islas Marshall, pero este último hoy día hace alarde de ser la administración con mayor crecimiento en términos de buques y de tonelaje.
Innovaciones como la eliminación de la burocracia estatal, prontitud en respuestas técnicas, adecuación y disponibilidad proactiva en defensa de armadores e implementación de normas, agresividad en las estructuras fiscales (impuestos de abanderamiento), son factores que en el sector marítimo resultan muy atractivos para empresas y líneas navieras que necesitan de respuestas rápidas y efectivas a costos competitivos.
Panamá es líder en abanderamiento de naves con 18.44% de la flota mercante mundial ; sin embargo, no reporta crecimientos interesantes, contrario a Liberia e Islas Marshall, que presentan aumentos acelerados desde 2009 de 0.64% y 5.53%, respectivamente.
Para ese mismo año, Panamá reportó 8 mil 100 naves registradas (22.63% de la flota mercante del momento) y para el cierre de 2017 contaba con 8 mil 52 (18.44%) de la flota mundial, lo cual lo coloca en posición desventajosa, con un decrecimiento en términos de naves y de tonelaje, otros factores que no podemos dejar sin mencionar son el hecho de tener la flota más antigua, con promedio de 17.5 años en comparación con los cinco primeros registros. Esto pudiera ser un indicador de que las nuevas construcciones no están siendo captadas por el registro de Panamá, contrario a las edades de sus competidores más cercanos, 8.4 años Islas Marshall y 10.9 Liberia.
Los competidores de Panamá en el área de registro de buques mantienen negocios planificados, consensuados y basados en el crecimiento progresivo de la flota mercante, analizando tendencias de crecimiento en ordenes de construcción y desguace, tendencias de movimientos en cuanto a los mercados europeos y asiáticos.
Urge revisar el modelo panameño para que armadores se mantengan y no utilicen otras administraciones marítimas, en la que se haga algo más que ofrecer descuento en el impuesto de abanderamiento.
Las cifras están allí y hay que analizarlas sin apasionamientos políticos. La administración marítima de Panamá debe ser un tema país, con planificación. No se debe continuar con la improvisación cada cinco años cuando cambia un gobierno y se pierde información y personal valioso.
¡He aquí otra bandera roja! O se da un golpe de timón o a mediano plazo los competidores tomarán ese sitial que Panamá ocupa hace más de 20 años.
El autor es ingeniero náutico

