Exclusivo
NOMBRAMIENTOS

Las nuevas magistradas

Las nuevas magistradas
Las nuevas magistradas

Los políticos de nuestro país se encuentran debatidos en una competencia que definirá el futuro de los que nos gobiernan. Cada batallón busca la manera de ubicar sus piezas en el tablero para garantizarse a futuro una mano amiga en el Órgano Judicial que les garantice impunidad en el evento de verse envueltos en un proceso judicial.

Tal y como ha ocurrido en los últimos cinco periodos gubernamentales, nos encontramos sometidos a un ambiente satanizado, en donde el panameño común desconoce o se hace de la vista gorda sobre lo que se maneja detrás de la cortina de humo del debate, de los juicios de valor y de las opiniones encontradas que rodean los nombramientos de las nuevas magistradas. A pesar de la pantomima del espacio otorgado a la sociedad civil para que viertan sus opiniones en torno al tema, lo cierto es que de este grupo solo tenemos un conjunto de pequeñas vocecillas tiradas al vacío cual bomba desperdiciada en la inmensidad del mar. Lo anterior sin ningún ánimo de ofender a quienes hicieron patria participando del debate.

Pero, ¿cuál es el verdadero rol que juega cada uno de los bandos frente a la escogencia de las nuevas magistradas?

En cuanto a la supuesta sociedad civil, vemos que han sido varios los ciudadanos que han vertido opiniones tanto a favor como en contra de la designación de las magistradas; sin embargo, ¿verdaderamente sus opiniones importan? Hay quienes señalan que tales opiniones son tomadas en cuenta; no obstante, para criterio de muchos estas opiniones no hacen más que el papel de “mantequillas” dentro de un juego manejado entre bandos plenamente definidos, como por ejemplo el de la alianza de gobierno, conformada por los panameñistas y el Partido Popular, que sin ser sólida intenta a toda costa que sus designaciones sean impuestas a su voluntad, pues el Gobierno como estratega

de un simple pero complejo juego de mesa tiene, más que la necesidad, la obligación histórica de ubicar tan necesarias fichas en la máxima corporación de justicia para manipularla a su antojo y hacer maleable lo que les venga a futuro.

En cuanto al papel de la oposición, tenemos por un lado a los miembros del Partido Revolucionario Democrático (PRD), quienes luego de más de 10 años fuera del control judicial ven con rabia y preocupación cómo su última ficha se despide del juego. El enojo de los PRD nace porque el Gobierno no los tomó en cuenta para negociar el nombramiento de por lo menos una magistrada y básicamente les impuso su voluntad, dejándolos sin un escudo que permita que en cualquier momento y a placer se les pueda causar una herida mortal.

El PRD necesita que el Gobierno ponga en esas sillas a personas de su conveniencia que en algún momento puedan extenderles las manos. Actualmente ninguna de sus figuras entre peones, caballeros y reyes da la talla ni siquiera para sentarse a debatir un solo round con una mujer tan aguerrida como la diputada de San Miguelito. Solo debemos pararnos frente a la TV y mirar a la misma gente dando discursos contradictorios y emitiendo opiniones que parece que ni ellos mismos se creen. El país dejó de creer hace mucho tiempo en sus palabras y la prueba de ello está en que los espectadores de este show ven con apatía cada uno de sus movimientos.

Por otro lado, tenemos el bando de los denominados perseguidos políticos, conformado por Cambio Democrático (CD), quienes ven que tales designaciones ponen en 3 y 2, en jaque mate o en el ángulo del samurái a cada uno de los investigados por actos de corrupción de la pasada administración.

A pesar de que varios de sus heridos de muerte revivieron producto de actuaciones ilegales cometidas por quien hoy es una de las designadas a la magistratura, tal partido no puede darse el lujo de pensar en lo que les pudiera venir en el evento de que la misma sea ratificada en el puesto, pues esta podría influenciar para que aquellos a los que aún no les ha caído el peso de la ley y que se valieron de artimañas jurídicas para evadir responsabilidades no se escapen de la justicia y paguen sin remedio alguno por lo que se robaron del erario.

En el CD saben lo que hicieron, el pueblo lo sabe, pero ellos tienen completamente claro que la opinión pública es manipulable, que a los mantequillas nadie les presta atención y que sus situaciones jurídicas son reversibles, pues en derecho las cosas no son lo que son sino lo que aparentan ser; y si al final a pesar de tu culpa sobrevives, quedas como un héroe al que hay que indemnizar.

El autor es abogado


Última Hora

  • 17:59 Crecen voces que piden reubicar a reclusos trasladados a Coiba  Leer más
  • 17:46 Rescatan a conductor atrapado en Metrobús tras colisión con recolector de basura y un camión volquete Leer más
  • 17:44 Todo o nada: Panamá se juega ante Croacia su futuro en el Mundial 2026 Leer más
  • 17:40 China y Panamá chocan en plena Asamblea de la OEA por los puertos y las detenciones de embarcaciones Leer más
  • 17:20 ELA: expertos destacan la importancia del diagnóstico temprano y el abordaje multidisciplinario Leer más
  • 17:11 Empresas panameñas ofrecen vacantes en puestos de alto perfil Leer más
  • 17:00 Mulino habla con De la Espriella para fortalecer lazos; interconexión eléctrica está en la agenda Leer más
  • 16:36 Cristiano y Joao Felix, titulares en el once de Portugal ante Uzbekistán Leer más
  • 16:24 Los Bucks traspasan a Giannis Antetokounmpo a los Miami Heat Leer más
  • 15:32 Panamá busca consolidarse como centro regional de inversión Leer más