PSICOLOGíA

La salud mental impacta tus metas

La salud mental impacta tus metas
La salud mental impacta tus metas

¿Te has preguntado por qué es tan difícil alcanzar las metas de Año Nuevo? O inclusive, ¿por qué llevas años con las mismas metas sin cumplir?

Según la revista Forbes, 40% de la población de Estados Unidos hace una lista de propósitos cada año, pero solo un 8% las logra cumplir.

¿Qué hará la diferencia?

Muchos artículos apuntan al formato en el que estableces tus metas o incluso a la cantidad de metas que te propones. Sin embargo, como psicoterapeuta, considero que hay un factor que usualmente se pasa por alto y que influye directamente en que te acerques o te alejes de tus objetivos, sin que te des cuenta: tu salud mental.

La salud mental es el bienestar psicológico-emocional que afecta cómo piensas, cómo sientes y cómo actúas. Por ende, determina cómo manejas el estrés, tus relaciones con otros y cómo tomas decisiones.

Si haces una búsqueda en Google de los propósitos de Año Nuevo más comunes, quizás te encuentres con alguna de las tuyas: ponerse en forma, ahorrar más, dejar algún vicio, etc. Todos estos propósitos requieren de procesos internos como pensar, sentir y decidir, para entonces poder actuar. Pero necesitan que tu mente esté sana, para que tus acciones vayan acordes con tu intención.

¿Pero, qué pasa si tu mente no está sana mientras intentas alcanzar tus metas? Aquí te describo cinco maneras en las cuales tu salud mental impacta tus propósitos del nuevo año o cualquier otra meta que te propongas.

1. Tu salud mental domina tu estado de ánimo.

Tener poca energía frecuentemente es un síntoma que comparten varios problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad. En este sentido, tu estado de ánimo puede determinar si te levantas con el despertador para ejercitarte; o si empiezas a ejecutar esa idea de negocio que tienes en mente.

Por otro lado, tu estado de ánimo también determina que te sientas irritable o muy triste con frecuencia. Esto significa que, si tus metas están relacionadas con hacer cambios en tus rutinas o en tus relaciones, necesitas una mente sana para lograrlos.

2. Tu salud mental le da forma a tu relación con el dinero.

¿Qué es el dinero para ti? ¿Cuándo lo usas?

Una baja salud mental puede dificultar tu manejo del dinero y tus metas. Por ejemplo, hay ansiedades alrededor del dinero que pueden hacerte creer que nunca tienes suficiente (aunque sí lo tengas), o que estás obligado a hacer tal trabajo para pagar deudas. Incluso, algunas condiciones pueden provocar episodios de gastos impulsivos.

3. Tu salud mental dirige tus decisiones.

Imagina la punta de un iceberg: lo que a simple vista puedes ver, desde la superficie, es apenas una fracción de una realidad mucho más grande. Nuestras decisiones y comportamientos son la punta de un iceberg, y por debajo existen pensamientos, emociones y motivaciones que las dirigen.

Si la salud mental está comprometida, también lo estarán estos elementos sumergidos en la profundidad de tu mente. Mejor pregúntate si sueles repetir comportamientos que no te gustan o si con frecuencia decides hacer justo lo opuesto a lo que quieres obtener. ¿Qué habrá por debajo?

4. Genera las ideas para tu manejo del estrés:

El estrés es necesario para cumplir con retos importantes, pero si este permanece al punto de afectar tu salud, se pueden generar ideas para sobrellevarlo que en realidad perjudican otras áreas de tu vida, y que pueden sabotear lo que te propones.

Por ejemplo, fumar, comer, usar drogas, comprar o ingerir bebidas alcohólicas en exceso son actividades que comúnmente se realizan para “reducir el estrés”, pero ¿cuál es el impacto a mediano o largo plazo?

Una mente sana suele optar por métodos o actividades que transforman el estrés en algo positivo, la mayor parte del tiempo.

5. Define tu autoestima.

Cuando una persona no cree en su capacidad, puede abandonar sus intentos de progresar en las áreas donde se siente derrotado: a nivel académico, social o personal. Los problemas de salud mental que afectan la autoestima pueden hacerte creer que no mereces ser feliz. Por ende, pensarías “¿para qué intentar algo nuevo?”.

Las enfermedades de salud mental son muy comunes, así que seguramente conoces a alguien que sufra alguna (ansiedad, depresión, desorden alimenticio, abuso de sustancias, depresión posparto o con características de personalidad que les traiga problemas frecuentes en sus relaciones). Si es así, ayúdalos a buscar ayuda para que logren alcanzar sus metas, incluyendo el sentirse acompañados y libres de juicio.

Ahora, estos son solo algunos ejemplos de cómo la salud mental impacta el alcance de las metas, pero existen muchas otras maneras más. ¿Se te ocurre alguna otra forma o tienes dudas?

La autora es psicóloga

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