Como se repite en el mundo entero, el 1 de septiembre se realizó una de las mayores concentraciones humanas de que tengamos noticias, tanto en el continente como en el mundo entero. La nación unida, un millón 100 mil personas aproximadamente, manifestó su irreversible rechazo al régimen tiránico de Nicolás Maduro, exigiendo la posibilidad de expresarlo mediante el voto en el referendo revocatorio que ha solicitado. Es uno de los caminos democráticos y pacíficos establecidos en la Constitución venezolana para destituir a un jefe de Estado.
Al día siguiente, centenares de habitantes de la urbanización Villa Rosa de Margarita, Nueva Esparta, en forma espontánea, sin organización ni dirección, expresaron su indignado rechazo a Maduro, sonando cacerolas y exigiendo su retiro del sitio. El tipo protagonizaba una farsa de entrega de viviendas que, según es conocido, habían sido construidas durante el gobierno de Jaime Lusinchi. Es decir, que a eso que llaman la “Misión Vivienda Venezuela” se limitó a una pinturita externa para que la inaugurara Maduro.
La indignación general no tardó en aparecer y el señor perdió los estribos. Se bajó, agredió a una anciana, pretendió enfrentarse físicamente con los manifestantes y, si fue capaz de sacarle la madre a Henry Ramos en cadena nacional de radio y televisión, imaginen qué gritos y cuáles groserías largó a los presentes que, estupefactos, dejaron a la guardia y escoltas sin actuar. Resultó un acto para la historia de la indignidad. Se conoce mejor el hecho en el exterior por las limitaciones impuestas a los medios para informar libremente.
El día 7 hubo múltiples manifestaciones, venciendo amenazas y represión en las capitales del interior, exigiendo al Consejo Nacional Electoral el cumplimiento de sus deberes relativos al referéndum revocatorio.
Este 11 de septiembre se cumplieron 15 años de los atentados terroristas de Al Qaeda en Estados Unidos. Nueva York, Washington y Pensilvania soportaron la criminal agresión que produjo más de tres mil muertos y miles de heridos. A pesar de la valerosa reacción del presidente George W. Bush iniciando su gobierno, la amenaza terrorista vive hoy en todo el planeta. Sus agentes y estructuras están en todas partes.
El 13 de septiembre se instaló en Margarita la Conferencia de los Países No Alineados. Desconocemos la agenda y los propósitos, pero el ambiente para este evento fue pésimo, las especulaciones enormes, y el costo significó un insulto para un pueblo con hambre y desprovisto de lo elemental.
También, el 13 de septiembre se cumplió un aniversario más de la fundación de Acción Democrática. Lo dejé de último para testimoniar mi reconocimiento y admiración a ese partido, clave para la vida en libertad y democracia tanto en Venezuela como en el resto de esta parte del mundo. ¡Felicitaciones!