La solución de dos estados es con distancia la más rentable tanto para israelíes como palestinos, según un estudio presentado ayer que ha calculado costes y beneficios para cinco escenarios distintos del conflicto en Oriente Medio.
La Corporación RAND, organización de investigación política independiente con sede en los EEUU y sin ánimo de lucro, subraya en el mismo que la economía israelí podría ganar en la próxima década más de 120 mil millones de dólares y los palestinos unos 50 mil millones con un crecimiento per cápita del 36%, si se pusiera en práctica una solución de dos estados.
Para que los palestinos consiguieran su independencia e Israel normalizara sus relaciones con sus vecinos regionales, el estudio ofrece como marco los parámetros de Bill Clinton, las negociaciones previas entre palestinos e israelíes bajo el Ejecutivo de Ehud Olmert e iniciativas de paz como la de Ginebra.
De las cinco alternativas analizadas por el grupo, que ha desarrollado un modelo flexible que tiene en cuenta numerosas variables, se trata de la más beneficiosa.
Además, confirmaría tesis políticas de que la paz es un interés económico para ambos actores en conflicto, defendidas por dirigentes como el expresidente israelí Simón Peres o el ex primer ministro británico y antiguo enviado del Cuarteto para Oriente Medio Tony Blair.
“La solución de dos estados provee la mejor solución económica”, aseguró el vicepresidente internacional de RAND Corporation, Charles Ries, al presentar en Jerusalén la investigación, que verá la luz en los próximos días en Londres, Bruselas y Washington.
Este proyecto financiado por un filántropo se gestó hace dos años y contó con la colaboración de decenas de funcionarios y expertos en la región y el exterior, y una copia del mismo ha sido entregada a funcionarios israelíes y palestinos, según sus autores.
En contraposición a los beneficios que impulsaría una solución negociada, la economía israelí perdería cerca de 250 mil millones de dólares en oportunidades perdidas en caso de que ocurriera el peor escenario analizado, el regreso a la violencia.
En este supuesto, los palestinos verían su producto interior bruto per cápita reducirse hasta un 46%.
Los otros tres casos de estudio contemplan una retirada unilateral (israelí) coordinada con la comunidad internacional, una retirada unilateral no coordinada, y la resistencia no violenta o lo más semejante al actual estado de cosas en el que prevalece la no negociación y los palestinos recurren a organismos internacionales.
Entre los factores analizados en este último apartado figura la iniciativa BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), cuyo impacto en la economía israelí en coste acumulativo en diez años alcanzaría la cifra de 50 mil millones de dólares, precisaron los expertos.
“Esperamos que nuestro análisis y herramientas puedan ayudar a israelíes y palestinos y a la comunidad internacional a comprender más claramente cómo las tendencias actuales evolucionan y reconocer los costes y beneficios de las alternativas al actual ciclo destructivo de acción, reacción e inacción”, dijo C.Ross Anthony, coautor del estudio.
A no ser que las retiradas israelíes sean coordinadas, el coste de desalojar a colonos de Cisjordania supondrá inevitablemente para Israel enormes costes económicos, pues la comunidad internacional no cubriría buena parte del proyecto.
Incluso una retirada unilateral coordinada, defendida por sectores de la sociedad israelí“no es nada beneficiosa”, defienden los autores, que han calculado que en Israel se reduciría en 20 mil millones de dólares el producto interior bruto per cápita, que aumentaría para los palestinos en 210 mil millones de dólares.