BULLYING 1. A estas alturas, el cuestionamiento ciudadano no debería ser por qué los diputados inventan esas modificaciones al Código Electoral, sino a quién benefician esos cambios. Entre los damnificados están los partidos en formación. Actualmente, se les exigen 45,503 firmas de adherentes, pero el proyecto de reformas electorales eleva esa cantidad a 68,256, lo que representa un incremento de 50%. Para colmo, aquellos que no hayan acreditado las firmas cuando entren en vigencia las nuevas reglas deberán cumplir con la cifra de adherentes establecida en la reforma. ¿A quién responden estos cambios? Eso es lo que tiene que preguntarse la población.
BULLYING 2. No es la única zancadilla a los partidos en formación. La Comisión de Gobierno de la Asamblea aprobó una modificación para impedir que los “iniciadores” sean automáticamente contabilizados como “adherentes”. Si un iniciador quiere ser reconocido como miembro del colectivo en formación, deberá firmar de nuevo. Un ejemplo más de cómo esta gente manipula el sistema para que las reglas operen a su favor.
VAN. Ante el surgimiento de propuestas absurdas como esa, Vamos ha decidido apurar los trámites y este viernes, al mediodía, acudirá al Tribunal Electoral para presentar la solicitud de formación de partido político. Si Martín Torrijos contabilizó 1,248 firmas de iniciadores válidas, ya podrán imaginar cuántas tendrá la coalición…
CHIFEO. Como si se tratara de un videojuego perverso, ahora los diputados de los partidos políticos representados en la Comisión de Presupuesto han desbloqueado un siguiente nivel de maldad, donde excluyen a los independientes para que no se enteren y/o cuestionen ciertos traslados de partida. Ayer, los citaron a una hora distinta al resto de miembros para así aprobar sin obstáculos una partida de $32.1 millones solicitada por Shirley para completar su presupuesto de 2026. Esta es la absurda realidad en la que tienen atrapado al órgano más servil e inútil del Estado.

