AL FIN. Por instrucciones del presidente Mulino, cinco ministros empezaron ayer a despachar desde el campo, de forma “permanente”. Se trata de los titulares del Mides, Miviot, Minsa, MOP y Meduca. Algunos seguramente nunca antes habían escuchado de las comunidades damnificadas que ahora tendrán que visitar.

EN TIERRA. El Consejo de Gabinete autorizó adendas por $5 millones para el mantenimiento de cuatro helicópteros. Por cierto, el helicóptero VIP de los $10.1 millones, adquirido a AgustaWestland, ni siquiera lo están utilizando porque lo andan coloreando en un taller de pintura. Así se va la plata volando.

MÓDULOS. En Tonosí, el Minsa va a instalar un hospital modular temporal. Ojalá posteriormente no lo dejen perder, como el de Albrook. Si hubiesen hecho un uso inteligente de los módulos de aquel hospital —que costó casi $7 millones en plena pandemia respiratoria—, seguramente ya estaría funcionando en Tonosí. A los funcionarios que dejaron perder ese bien les deberían exigir responsabilidad.

CHANTÍN. Mayer, sin tener un ministerio con presupuesto, 4x4 y SPI, está llevando soluciones a algunas familias de las zonas afectadas. Ayer empezó a entregar unas pequeñas casas modulares, valoradas en $5,000 cada una, patrocinadas por un donante anónimo. A ese ritmo, pronto habrá logrado (proporcionalmente…) mucho más que entidades enteras.

RÉPLICA. El terremoto trajo de vuelta a Eduardo Arango, viceministro de Comercio Interior hasta mayo pasado. Arango fue llamado por la Presidencia de la República para coordinar las donaciones del sector privado. Esto debe aportar tranquilidad a aquellos que no se fían de nuestras autoridades.

EL NAZA. Se mantienen las celebraciones tradicionales del Cristo Negro de Portobelo para el próximo 21 de octubre. Muy bien. Ahora es cuando hay más necesidad de rezar.